Médicos y funcionarios antinarcóticos de la Policía Nacional alertaron sobre el consumo de tusi en jóvenes.
Una alerta médica encendió las alarmas en Risaralda tras una conferencia realizada en Dosquebradas con participación de especialistas en toxicología y unidades antinarcóticos de la Policía Nacional. Los expertos advirtieron que el consumo de tusi ya estaría generando complicaciones vasculares graves en jóvenes.
La médica toxicóloga clínica Jessica Morales Gutiérrez, docente de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), explicó durante su intervención que en Colombia los servicios de urgencias reciben casos preocupantes.
“Se han detectado varios casos en diferentes ciudades, principalmente Medellín y Bogotá”, señaló la especialista, al advertir que el fenómeno no se limita a una sola región.
La profesional enfatizó que los efectos del tusi han cambiado frente a patrones conocidos. “Lo que se ha visto es algo inusual… manifestaciones principalmente de tipo vascular”, explicó.
En ese contexto, la toxicóloga advirtió sobre un riesgo crítico en evolución. “Riesgo de isquemia, que es cuando la sangre no circula principalmente en extremidades”, agregó, al señalar que, en casos severos, la falta de atención oportuna puede derivar en consecuencias permanentes.
Alerta clínica
Los especialistas describieron un cuadro que preocupa al sistema de salud. Los síntomas incluyen dolor extremo, cambios en la coloración de la piel y pérdida de movilidad en manos o pies, signos que podrían confundirse con molestias comunes, pero que en realidad reflejan afectaciones vasculares severas.
Morales Gutiérrez insistió en que el tusi no responde a una fórmula única. “El tusi es un cóctel, son varias sustancias”, afirmó la médica, al explicar que su composición varía y dificulta su control sanitario.
Entre los componentes más frecuentes mencionó sustancias como ketamina, anfetaminas, metanfetaminas, cafeína y medicamentos de uso controlado. La especialista advirtió que la mezcla cambia constantemente, lo que impide establecer efectos previsibles en los consumidores.
Durante la misma jornada, un funcionario de la Policía Nacional adscrito a la unidad antinarcóticos expuso la dinámica del mercado ilegal. Explicó que el tusi ha evolucionado como un fenómeno de “mercadeo criminal”, donde las denominadas “marcas” responden más a estrategias de venta que a cambios reales en la sustancia.
Mercado ilegal
Las autoridades señalaron que la comercialización del tusi se ha sofisticado en los últimos años. Según la exposición policial, la sustancia se distribuye mediante redes de microtráfico que utilizan domicilios y plataformas digitales para su venta, lo que dificulta su rastreo.
El análisis presentado en la conferencia también advirtió sobre nuevas modalidades de transporte. Las encomiendas se han convertido en uno de los principales métodos para movilizar sustancias ilícitas, reduciendo el riesgo de detección en controles.
Los expertos coincidieron en que el fenómeno combina salud pública y criminalidad organizada. Mientras a los médicos les preocupa el impacto clínico en jóvenes, las autoridades antinarcóticos advierten de la expansión del negocio en zonas urbanas.
La jornada cerró con un llamado a la prevención y la articulación institucional. Los especialistas insistieron en que el mayor riesgo actual del tusi es su composición impredecible, un factor que, según advirtieron, podría seguir generando emergencias médicas en el país si no se refuerzan las estrategias de control y educación.
