Desde Pereira desarrollan drones que podrían salvar vidas en minutos

In Eje Cafetero
mayo 06, 2026

La iniciativa avanza hacia drones híbridos con autonomía de hasta tres horas y aplicaciones médicas, ambientales y logísticas.

La posibilidad de transportar sangre, vacunas y otros insumos esenciales a municipios apartados en menos de media hora ya no es una idea lejana en Pereira. Investigadores de la Universidad Tecnológica de Pereira avanzan en el desarrollo de drones autónomos que buscan convertir esa promesa tecnológica en una solución real.

En los laboratorios del Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico de la UTP, un grupo interdisciplinario de docentes, investigadores y estudiantes trabaja en el diseño de aeronaves no tripuladas con capacidad de cubrir trayectos de larga distancia, transportar carga crítica y operar de manera autónoma.

La apuesta, que combina ingeniería aeronáutica, inteligencia artificial e impresión 3D, busca responder a una necesidad concreta: reducir drásticamente los tiempos de traslado de insumos médicos hacia comunidades rurales y de difícil acceso.

Para Ana Iza Pata Gordon, coordinadora de proyectos tecnológicos del centro, la iniciativa tomó fuerza tras varios procesos académicos y de investigación desarrollados en México, donde parte del equipo fortaleció conocimientos en ingeniería aeronáutica.

“Queríamos incorporar en la universidad un laboratorio enfocado en desarrollar tecnologías que permitieran solucionar problemáticas reales de la sociedad. Encontramos una necesidad muy puntual: la entrega de paquetería vital como sangre, suero y otros elementos”, señaló.

Tecnología para llegar

Uno de los principales avances del proyecto está en el desarrollo de drones híbridos tipo VTOL, una tecnología que combina el despegue vertical de los drones convencionales con la autonomía y alcance de un avión.

Esto permite que las aeronaves despeguen sin necesidad de pista, recorran largas distancias y aterricen con precisión en puntos previamente georreferenciados.

La proyección, según los investigadores, es que estos dispositivos puedan cubrir trayectos como Pereira-Belén de Umbría en apenas 15 o 20 minutos. Hoy, dependiendo de las condiciones viales y climáticas, ese mismo recorrido puede tardar varias horas por carretera.

“Una ambulancia puede demorar entre cuatro y hasta diez horas en algunos desplazamientos complejos. Con esta tecnología podríamos reducir esos tiempos de forma significativa”, explicó la investigadora.

Además de su capacidad de vuelo autónomo, estos drones incorporan sensores avanzados que les permiten detectar obstáculos, corregir trayectorias y ejecutar misiones sin intervención humana directa.

El operador define coordenadas, altitud y destino, mientras el sistema realiza el recorrido, entrega la carga y retorna automáticamente al punto de partida.

Avances que ya despegan

El proyecto superó varias etapas. De acuerdo con Germán Enrique Mejía Jaramillo, ingeniero electricista y docente catedrático de la Facultad de Ingenierías, el equipo ya logró vuelos autónomos exitosos con varios prototipos.

La fase inicial permitió validar aeronaves de ala fija; posteriormente se avanzó con drones autónomos tradicionales. Ahora, el foco está en perfeccionar el modelo híbrido.

“Estamos trabajando en un sistema que pueda alcanzar autonomías de entre dos y tres horas, algo que no ofrecen los drones comerciales actuales debido a sus limitaciones energéticas”, explicó.

Actualmente, el equipo desarrolla su tercer modelo funcional, con mejoras en peso, materiales y capacidad operativa.

Las piezas son fabricadas en buena parte mediante impresión 3D dentro del mismo laboratorio, lo que reduce costos y acelera los tiempos de experimentación.

Inteligencia artificial

Uno de los elementos más innovadores del proyecto está en la integración de inteligencia artificial a las controladoras de vuelo. Estos sistemas permiten que las aeronaves procesen información en tiempo real, tomen decisiones durante el trayecto y respondan ante variables del entorno.

Según los investigadores, esta incorporación convierte a los prototipos en plataformas mucho más precisas y seguras para operaciones autónomas. La universidad también explora otras aplicaciones.

Entre ellas, un dron diseñado para atender incendios de pequeña magnitud mediante la liberación de cargas extintoras sobre puntos específicos. Aunque aún se encuentra en fase experimental, representa otra línea de desarrollo con potencial aplicación práctica.

Escenarios internacionales

Los avances han llevado a la UTP a escenarios académicos fuera del país. El equipo fue invitado el año pasado al Congreso Internacional de Ingeniería en Querétaro, México, donde presentó uno de sus primeros prototipos funcionales.

La próxima semana participarán en ese mismo espacio para exponer nuevos desarrollos de vuelos autónomos y control inteligente. Además, la universidad ha fortalecido vínculos con instituciones como la Universidad Politécnica de Madrid y la Universidad de Coimbra, en Europa.

En ese contexto, José Andrés Chávez Osorio, profesor titular de la Facultad de Ciencias Básicas, estas alianzas son clave para consolidar un ecosistema de investigación que permita escalar el proyecto.

“Queremos que este trabajo no solo impacte a la academia, sino que se traduzca en beneficios concretos para la sociedad y abra nuevas oportunidades de formación e innovación”, afirmó.

Talento estudiantil

Detrás de cada prototipo hay estudiantes de ingeniería mecánica, mecatrónica y posgrados que ven en este proceso una oportunidad para desarrollar soluciones reales.

Juan Diego Cerna, estudiante de ingeniería mecánica y capitán del equipo que representará a la UTP en México, aseguró que el proyecto demuestra que desde Pereira también se puede competir en escenarios de alta tecnología.

“Cuando uno empieza parece imposible, pero al ver que los prototipos funcionan entiende que sí se pueden hacer cosas grandes desde aquí”, expresó.

Aunque todavía se encuentran en fase de pruebas, los investigadores confían en que el proyecto evolucione hasta convertirse en una herramienta funcional para atender emergencias y necesidades logísticas.

Si ese objetivo se concreta, desde los laboratorios de Pereira podría despegar una solución capaz de salvar vidas en cuestión de minutos.