Productores de mora de Apía y Belén entran a mercados internacionales

In Eje Cafetero
mayo 06, 2026

Una comercializadora exportadora trabaja con asociaciones rurales para llevar mora risaraldense a Estados Unidos.

El proyecto de exportación de mora impulsado en Risaralda terminó por ampliar hacia programas de educación, infraestructura escolar y formación tecnológica para jóvenes rurales. La iniciativa ya impacta estudiantes de primaria y bachillerato en Apía y Belén de Umbría.

La estrategia es liderada por la comercializadora internacional Ciproba, empresa que desde hace 27 años exporta productos agroindustriales hacia Estados Unidos, Europa, Centroamérica y Suramérica.

Según explicó Mónica López González, gerente de la compañía, la apuesta comenzó tras identificar en Apía y Belén de Umbría un potencial productivo importante alrededor del cultivo de mora, pese a la disminución que ha tenido la actividad en los últimos años.

“Encontramos asociaciones de productores que ya habían recorrido un camino importante hacia mercados internacionales. Vimos una oportunidad para fortalecer procesos productivos y mejorar las prácticas agrícolas”, afirmó.

El principal obstáculo

La empresa señaló que uno de los principales retos para exportar frutas colombianas está relacionado con las exigencias técnicas de los mercados internacionales, especialmente en temas sanitarios y de residuos de pesticidas.

De acuerdo con López González, algunos cargamentos hacia Estados Unidos han enfrentado dificultades por hallazgos de agroquímicos no permitidos, situación que llevó a la empresa a trabajar directamente con productores rurales para fortalecer controles y mejorar los procesos en campo.

“Entendimos que no basta con exportar. También tenemos que acompañar al agricultor para garantizar mejores prácticas y productos que cumplan las exigencias internacionales”, indicó.

Varias familias vinculadas

Actualmente, el proyecto vincula a productores de varias. En total, participan 54 familias campesinas. Samuel Ceballos, líder de responsabilidad social de Ciproba, explicó que el programa creció más allá del componente comercial y comenzó a incorporar acciones sociales y educativas.

Entre las iniciativas desarrolladas se encuentran programas de fortalecimiento en lectoescritura y aprendizajes fundamentales para estudiantes de primaria, además de proyectos de ciencia y tecnología para jóvenes de secundaria.

Según la empresa, actualmente 156 estudiantes de siete instituciones educativas participan en estos procesos formativos. La estrategia también incluye la creación de un laboratorio de innovación social para el campo, orientado a promover el acceso de jóvenes rurales a herramientas tecnológicas y nuevas oportunidades de desarrollo dentro de sus municipios.

“El objetivo es que los jóvenes no vean el campo como un lugar sin oportunidades, sino como un espacio donde pueden construir proyectos de vida”, señaló Ceballos.

La empresa también trabaja junto con la Universidad Tecnológica de Pereira y el Sena en procesos de acompañamiento técnico relacionados con mejoramiento genético de cultivos y renovación parcial de parcelas.

Durante el primer trimestre del año, la compañía reportó compras cercanas a los 30 millones de pesos en mora producida por agricultores vinculados al programa. Según la organización, la meta es aumentar volúmenes de producción y ampliar las hectáreas sembradas.