Denuncian exigencias fuera del horario laboral, restricciones operativas y prácticas que presuntamente contradicen las normas.
Extrabajadores de una empresa chilena que opera desde Pereira, en Colombia, relataron las presuntas irregularidades de un esquema de presión que habría empujado la salida de unos 20 empleados en los últimos meses. Descuentos mensuales en nómina, restricciones operativas, bloqueos de usuario y advertencias sobre un eventual veto laboral.
Lo que para varios representó una oportunidad de empleo terminó en una experiencia marcada por las constantes presiones para cumplir metas comerciales, sanciones económicas y, en algunos casos, condicionamientos para presentar cartas de renuncia.
Uno de los testimonios conocidos por 360 Noticias corresponde al de un extrabajador que se desempeñó como ejecutivo comercial en una campaña asociada a la firma chilena Entel, operada a través de otro empresarial desde Colombia.
Según su relato, además de atender requerimientos de servicio al cliente, los asesores debían cumplir metas mensuales de ventas que incluían colocación de servicios de fibra óptica, líneas móviles y equipos celulares.
Aunque asegura que los objetivos no eran imposibles de alcanzar, sostiene que el entorno laboral estaba marcado por una presión permanente que ejercían los supervisores.
Exigencias, sanciones y descuentos
“Todo el tiempo había advertencias. Si uno no vendía lo suficiente, comenzaban los llamados de atención y las amenazas con sanciones o pérdida de comisiones”, relató.
Uno de los aspectos que más cuestionan los exempleados tiene que ver con las instrucciones operativas enviadas por canales como WhatsApp fuera del horario laboral.
Según el relato, la información sobre cambios en procesos comerciales o ajustes contractuales se comunicaba por esa vía, lo que obligaba a revisar mensajes una vez finalizada la jornada.
Sin embargo, afirman que durante el horario laboral estaba restringido el uso del celular, con sanciones que, según los testimonios, podían extenderse hasta por siete días.
A esto se suman denuncias sobre descuentos recurrentes en las comisiones, asociados al incumplimiento de métricas internas de desempeño. El extrabajador consultado asegura que, en algunos meses, las deducciones estaban entre 300.000 y 500.000 pesos.
“Uno se ganaba la comisión, pero al final llegaban descuentos por tiempos de llamada, tipificaciones o indicadores que muchas veces ni siquiera explicaban con claridad”, señaló.
Los relatos también mencionan restricciones para ausentarse del puesto de trabajo fuera de pausas programadas, incluso en situaciones personales urgentes, así como llamados de atención por llegadas tarde que, según, podían derivar en descuentos sobre ingresos variables.
Presuntas presiones
Otro de los señalamientos apunta a presuntas presiones para inducir la renuncia voluntaria de trabajadores que acumulaban observaciones internas o presentaban inconvenientes operativos.
De acuerdo con el testimonio, tras el bloqueo de sus accesos al sistema, recibió una sugerencia directa para presentar su carta de renuncia bajo la promesa de que posteriormente recibiría el pago de la comisión acumulada.
“Me dijeron que renunciara y que confiara en su palabra, que así me pagaban lo pendiente. Pero no había nada escrito”, aseguró.
Los relatos también mencionan advertencias relacionadas con eventuales restricciones para volver a trabajar dentro de otras campañas del grupo empresarial si no se aceptaba esa salida voluntaria.
Según el denunciante, esta práctica habría sido recurrente entre varios compañeros, algunos de los cuales optaron por renunciar para evitar un cierre conflictivo de su vínculo laboral.
Las versiones coinciden, además, en señalar una alta rotación de personal. Solo durante el último mes de permanencia del extrabajador consultado, calcula que cerca de 20 personas habrían salido de distintas áreas.
