La aparición dentro de una cabina protegida en Barranquilla era parte del robusto esquema de seguridad que marca su llegada al poder.
La imagen recorrió Colombia en cuestión de minutos. Mientras miles de seguidores celebraban su triunfo presidencial frente a la Ventana al Mundo de Barranquilla, Abelardo de la Espriella observaba la multitud desde el interior de una estructura transparente que lo separaba de sus simpatizantes.
No era cualquier detalle. Lo que captaron las cámaras de televisión no fue sólo a un hombre sonriente, vestido con la camiseta de la Selección Colombia y acompañado por integrantes de su equipo. Había otro elemento: el grueso cristal que rodeaba la cabina desde donde saludó a los asistentes.
Varios se hicieron la misma pregunta. ¿Por qué un mandatario recién elegido necesitaba una protección de ese nivel en medio de una celebración política? Durante décadas, mandatarios, aspirantes presidenciales y altos funcionarios han sido considerados objetivos potenciales de organizaciones criminales, grupos armados ilegales y estructuras del narcotráfico.
En el caso de De la Espriella, la elección presidencial estuvo marcada por una fuerte polarización política, intensos discursos públicos y un ambiente de alta tensión electoral. Por esa razón, los organismos encargados de su seguridad habrían diseñado un dispositivo especial para su primera aparición pública como presidente electo.
La pista de la fotografía
Un detalle permitió identificar el tipo de estructura utilizada. En la parte inferior del panel transparente aparece la palabra BLINDEX, una marca reconocida internacionalmente por la fabricación de vidrios de seguridad y soluciones de protección arquitectónica.
La compañía se especializa en sistemas de vidrio laminado y estructuras diseñadas para aumentar la resistencia frente a impactos. La cabina utilizada en Barranquilla incluía paneles transparentes de gran tamaño, un sistema cerrado en varios costados y una estructura metálica reforzada.
Pero este fue apenas uno de los elementos del esquema desplegado durante la celebración. Horas antes de la aparición pública del presidente electo, las autoridades habían establecido controles de acceso, restricciones de movilidad en sectores cercanos y anillos de seguridad alrededor del monumento de la Ventana al Mundo.
El dispositivo incluyó personal de protección, vigilancia aérea, monitoreo permanente de rutas de evacuación y controles sobre las áreas desde donde se podía observar la tarima principal.
