Quién es el albanés capturado en Pereira y qué hacía en la ciudad

In Judicial
abril 10, 2026

Por ahora, la investigación apunta a una posible conexión entre redes locales e internacionales para el tráfico de estupefacientes.

La captura del ciudadano albanés con circular roja de Interpol encendió las alertas ante la posible presencia de redes criminales internacionales en la ciudad. Al extranjero, lo buscaban por delitos graves en Europa y, según, no sólo se ocultaba: podría estar reconfigurando conexiones del narcotráfico transnacional desde Colombia.

Las autoridades ahora tratan de determinar el alcance de sus movimientos, contactos y posibles alianzas en el territorio. La captura de Florind Rama es el resultado de un seguimiento de inteligencia de más de un año.

La operación, denominada “Trípoli”, permitió ubicar al ciudadano albanés en un exclusivo sector de Pereira, en el barrio Pinares, donde intentaba pasar como un visitante más.

Según el comandante de la Policía Metropolitana, coronel Óscar Ochoa, su detención se logró a través de un trabajo coordinado con agencias internacionales como Interpol y Europol, en articulación con el bloque de búsqueda.

El propio director de la Policía Nacional, el general William Oswaldo Rincón Zambrano, confirmó la dimensión del caso. A través de su cuenta oficial X señaló: “Retenido en Pereira narcotraficante albanés (…) requerido por autoridades de España mediante circular roja de Interpol por homicidio, organización criminal y tráfico de drogas”.

Las investigaciones, agregó el alto oficial, lo ubican como líder de un componente armado vinculado a redes criminales europeas, con participación en torturas y sicariato.

Un crimen que lo persigue desde Europa

Florind Rama es señalado como presunto responsable de un crimen ocurrido en 2022 en Marbella, España, que estremeció a las autoridades europeas. Según informes oficiales, secuestró a una persona a la que sometió a torturas y posteriormente asesinó en el sector de Golden Beach.

El caso generó impacto mediático por la brutalidad con la que se cometió el homicidio y por la presunta participación de estructuras criminales organizadas. Pero esto no es todo, también hay otros hechos en los que también podría tener relación el nombre de Florind Rama.

En 2019, otro episodio violento sacudió a España. El caso involucra a un ciudadano marroquí de 25 años, Soufian Mraha, asesinado en una discoteca en Pontevedra. Aunque por este crimen ya hay una persona capturada y condenada, se trata de Florian Rama, otro albanés que posiblemente tenga relación familiar con el detenido en Pereira.

Las autoridades europeas investigan su relación con redes que operan bajo esquemas de sicariato internacional, donde los homicidios se ejecutan como parte de disputas por control de rutas de narcotráfico en Europa. Aunque los detalles no se conocen, los indicios apuntan a una estructura con capacidad operativa en varios países.

Pereira como refugio estratégico

La presencia de Rama en Pereira abrió una nueva línea de investigación sobre el uso de la ciudad como econdite de criminales internacionales. El albanés habría llegado al país con el objetivo de ocultarse mientras mantenía contactos que le permitieran seguir operando de manera indirecta.

Por ahora, la Policía investiga si el extranjero intentaba establecer vínculos con la organización criminal “Cordillera”. A este grupo, con presencia en el Eje Cafetero, lo relacionan con actividades de narcotráfico, sicariato y control territorial.

De confirmarse, el caso mostraría un nuevo rumbo que apunta al intento de articulación entre redes europeas y estructuras locales.

En el radar del crimen transnacional

Las autoridades no descartan que Pereira podría consolidarse como punto de encuentro para narcotraficantes nacionales e internacionales. La ciudad, con crecimiento urbano y economía solida, se convirtió en atractivo para quienes buscan pasar desapercibidos mientras coordinan operaciones ilícitas.

Es así, como en el último año capturaron integrantes del grupo Black Jack, que al parecer lavaban activos para el Clan del Golfo. Asimismo, a José Nelson Toro Marín, alias Toro, requerido mediante circular roja de la Interpol por las autoridades peruanas, por el delito de narcotráfico.

Investigadores advierten que algunos criminales extranjeros adoptan perfiles de vida aparentemente legales. Viviendas en sectores exclusivos, inversiones en negocios y bajo perfil social como estrategias para evitar a las autoridades, mientras continúan conectados con redes delictivas en otros países.

La conexión albanesa con mafias italianas

El caso de Rama es de cuidado, debido a que también se habla del papel de las organizaciones criminales del país balcánico en el narcotráfico global. En los últimos años, estas estructuras han sido identificadas como actores clave en la distribución de droga en Europa.

Expertos en crimen organizado señalan que los grupos albaneses se convirtieron en la “mano de obra” de mafias italianas como la Camorra y la ’Ndrangheta. Estas alianzas permitieron su expansión gracias a la capacidad logística, violencia y redes migratorias para operar en múltiples territorios.

Una de las rutas más utilizadas, supuestamente, conecta a Sudamérica con Europa a través de puertos estratégicos en Ecuador. El destino sería la ciudad de Rotterdam, en Países Bajos, considerado uno de los principales puntos de entrada de cocaína al continente europeo.

Operación con impacto internacional

La captura de Rama fue posible gracias a la cooperación entre autoridades de Colombia y Europa. Interpol, Europol y la Policía Nacional articularon información de inteligencia que permitió ubicar al fugitivo en territorio colombiano.

El coronel Óscar Ochoa destacó que el seguimiento incluyó intercambio constante de información con autoridades europeas. Según explicó, el objetivo ahora es profundizar en las investigaciones sobre tráfico internacional de drogas y posibles redes de apoyo en Colombia.

Las autoridades naciobales aún verifica el alcance real de las actividades de Rama en el país. No se descarta que su presencia esté ligada a operaciones de narcotráfico o a la consolidación de nuevas rutas criminales.