El operativo de alto impacto lo ejecutaron entre integrantes del Bloque de Búsqueda y el CTI. Hubo seis capturas y millonarias incautaciones.
Lo que las autoridades encontraron durante los allanamientos dejó claro que no se trata de una simple banda dedicada al robo de camionetas de alta gama. Según investigadores, detrás de la estructura conocida como ‘Los TXL’ existe toda una red organizada para alterar, clonar y comercializar vehículos robados en diferentes regiones del país.
La operación, denominada ‘Alta Gama’, permitió la captura de cinco presuntos integrantes mediante orden judicial y una más en flagrancia durante diligencias realizadas en Dosquebradas, Risaralda; y Montenegro, Quindío. Los detenidos tendrán que responder por delitos como concierto para delinquir, hurto agravado, estafa, falsedad marcaria y tráfico de estupefacientes.
Uno de los aspectos que más llamativos no es precisamente el número de capturados, sino el nivel de sofisticación que habría alcanzado la organización criminal para desaparecer la identidad de camionetas robadas y volverlas a ingresar al mercado como vehículos aparentemente legales.
Las autoridades estiman que la estructura habría afectado al menos a 30 víctimas y obtenido ganancias ilícitas cercanas a los 5.000 millones de pesos, producto del hurto y posterior comercialización ilegal de automotores en el Eje Cafetero y otras ciudades del país.
Un “laboratorio” para alterar vehículos
Durante los allanamientos, las autoridades encontraron elementos que, según investigadores, forman parte de un sistema casi especializado para modificar vehículos y dificultar su rastreo judicial y técnico.
Entre los elementos incautados aparecen 28 llaves y controles de automotores, 18 improntas de chasis y motores, siete pares de placas, cuatro plantillas para remarcación de chasis y seis dispositivos GPS. También hallaron dos inhibidores de señal utilizados presuntamente para bloquear alarmas y sistemas de seguridad durante los hurtos.
A esto se suma documentación relacionada con procesos de compraventa de vehículos y diferentes equipos tecnológicos que ahora analizarán las autoridades judiciales para establecer el alcance de las operaciones ilegales.

La presencia de improntas, plantillas y documentación falsa demuestra que la estructura no solo robaba vehículos, sino que además habría desarrollado un esquema para “legalizar” automotores hurtados mediante alteraciones físicas y documentales.
Durante las diligencias, las autoridades hallaron 300 gramos de base de coca, elemento que ahora abre nuevas líneas investigativas sobre posibles conexiones entre esta red y otras economías ilegales.
Asimismo, en comunicado de la Policía aseguran que los capturados acumulan en conjunto 18 anotaciones judiciales por delitos relacionados con receptación, estafa, secuestro, hurto calificado, concierto para delinquir y falsedad en documento público.
La investigación busca ahora determinar cuántos vehículos más pudieron haber sido alterados por esta organización y establecer si la red tenía conexiones en otras regiones del país para mover camionetas robadas bajo nuevas identidades legales.
