Desde Aguas y Aguas, la gerencia señaló que podrían adoptar medidas extraordinarias para garantizar el abastecimiento.
Aunque Pereira todavía no enfrenta problemas de desabastecimiento, la empresa Aguas y Aguas ya trabaja sobre escenarios que hasta hace algunos años parecían lejanos. La entidad avanza en la estructuración de protocolos para responder a los efectos eventuales del fenómeno de El Niño.
La advertencia la hizo Mónica Paola Aldana Saldarriaga, gerente de la empresa, durante una presentación en la Asamblea de Risaralda. Allí reveló que la ciudad viene preparándose desde 2024 para afrontar una posible disminución de caudales en los próximos meses y años.
A su juicio, los análisis técnicos muestran que el fenómeno comenzará a manifestarse de manera moderada durante el segundo semestre de 2026. “Las características probables del evento empiezan ya de manera fuerte hacia 2027; en este segundo semestre empezamos un comportamiento moderado”, señaló.
Aguas y Aguas sostiene que, pese a los episodios de reducción en los caudales registrados entre 2023 y 2026, la fuente abastecedora principal no ha llegado a niveles críticos, aunque históricamente existen periodos del año en los que el comportamiento del río obliga a extremar las medidas de vigilancia y control.
El reto del consumo
Uno de los principales desafíos identificados por la empresa es el llamado agua no contabilizada, es decir, aquella que se pierde por fraudes, conexiones ilegales, asentamientos informales o daños en la infraestructura.
La gerente explicó que la entidad ha ejecutado un plan agresivo para reducir estas pérdidas mediante el cambio de medidores, la modernización de sistemas de macromedición y micromedición y la legalización de puntos de suministro en sectores informales.
Gracias a estas acciones, el indicador se encuentra actualmente por debajo del 35 %. Sin embargo, la funcionaria advirtió que las obras por sí solas no serán suficientes si no existe una reducción voluntaria en el consumo de los hogares.
“Si no hay una suficiente conciencia del consumo en los hogares, uno podría llegar a pensar en escenarios de prestación de servicio condicionada con horarios”, afirmó.
La empresa ya diseñó protocolos para enfrentar una eventual emergencia hídrica. Estos contemplan cierres programados, aperturas por sectores, distribución por comunas y horarios específicos de suministro, mecanismos que solo se aplicarían en caso de que la situación llegara a requerirlo.
Nuevas fuentes de agua
Paralelamente, Aguas y Aguas avanza en la búsqueda de nuevas fuentes para garantizar el abastecimiento futuro de Pereira y Dosquebradas.
Entre las alternativas evaluadas figuran el río San Eugenio, el río Otún, la quebrada El Caucho, la quebrada Naranjito y el río Sota, además de cuatro pozos profundos que se proyectan en Puerto Caldas, Plaza de Ferias, Galicia y Caimito.
“Nos venimos preparando desde 2024. Ya sabíamos que iba a llegar el fenómeno del niño y muy probablemente el superniño, entonces no esperamos a que pasara este año para decir cómo nos vamos a preparar”, aseguró Aldana Saldarriaga.
La empresa también desarrolla estudios para construir nuevos reservorios y ampliar la capacidad de almacenamiento de agua potable en la ciudad. Dentro de los proyectos priorizados aparecen los tanques de Matecaña 2 y Ciudadela del Café, que forman parte de una inversión estimada en cerca de 70.000 millones de pesos.
