Algunos hospitales tuvieron que cerrar varios de sus servicios por los daños estructurales que sufrieron tras el sismo.
Pereira y Dosquebradas reportaron daños en varias instituciones. La emergencia ya compromete la atención médica en el departamento y eso que aún continúan rescantando víctimas. Las mayoría de las afectaciones son estructurales y algunos hospitales tuvieron que cerrar servicios.
La Gobernación de Risaralda declaró la alerta roja hospitalaria para toda la red pública y privada del departamento, como respuesta a las afectaciones provocadas por el terremoto registrado este lunes.
La medida busca concentrar la capacidad hospitalaria en la atención de urgencias y casos prioritarios, mientras las autoridades revisan las condiciones de las instalaciones que presentan daños.
Según la Gobernación, algunos hospitales y sectores de instituciones de salud tuvieron que cerrar servicios debido a afectaciones estructurales. Los equipos técnicos avanzan en las evaluaciones para determinar qué áreas pueden continuar operando de manera segura.
Todos son los afectados
La situación afecta tanto a la red pública como a instituciones privadas. La administración departamental mantiene como prioridad la revisión de la infraestructura hospitalaria, debido a que cualquier restricción en estos servicios puede aumentar la presión sobre los centros que permanecen habilitados.
La alerta se suma al decreto de emergencia departamental expedido tras el terremoto, que permitió concentrar recursos y capacidades para atender la emergencia en los municipios más afectados, especialmente Pereira y Dosquebradas.
Mientras se revisa la red de salud, los organismos de socorro mantienen desplegados equipos de rescate en diferentes puntos del departamento. La Gobernación señaló que la prioridad durante las próximas horas será recuperar la mayor cantidad de vidas posibles.
