El mandatario nacional evaluó la tragedia este martes en Pereira. Dijo que habrá subsidio de arriendo para quienes perdieron sus hogares.
El presidente Abelardo de la Espriella ordenó al Ministerio de Vivienda estructurar un alivio en el pago de servicios públicos para las personas afectadas por la emergencia. “No se trata solo de una ayuda humanitaria”, sino de una medida que puede impactar directamente a los hogares damnificados.
El anuncio contempla un alivio durante tres meses para las personas afectadas en Risaralda, una medida que deberá avanzar junto con el censo de damnificados y la identificación de las viviendas afectadas por el sismo.
El presidente también anunció un programa de subsidio de arrendamiento para las familias que perdieron sus viviendas como consecuencia de la emergencia.
De la Espriella explicó que el Gobierno trabaja en la estructura de esta ayuda para quienes quedaron sin un lugar donde dormir. “Estamos en este momento trabajando el programa de subsidio de arriendo para las personas que perdieron todo”, afirmó.
Antes de definir los beneficiarios, las autoridades deben realizar un censo y caracterizar las viviendas afectadas. Este proceso permitirá establecer cuáles familias perdieron sus hogares y cuáles inmuebles requieren una intervención.
Reconstrucción de viviendas
La respuesta del Gobierno también contempla una etapa posterior. “Entraremos a las reparaciones de las casas si eso es necesario de acuerdo al experto técnico que se realice y nos determine o no se logre determinar si están para arreglar o definitivamente tienen fallas estructurales”, señaló el presidente.
De esta manera, la ruta anunciada contempla el alivio económico y el apoyo temporal para las familias damnificadas, mientras avanzan las evaluaciones técnicas que definirán qué viviendas pueden repararse y cuáles presentan daños que impiden su recuperación.
De la Espriella también hizo un llamado a los supermercados de todo el departamento de Risaralda para que retomen sus operaciones, al considerar necesario garantizar el abastecimiento de alimentos para la población afectada.
El presidente aseguró que el Gobierno reforzó la presencia de la fuerza pública y que “no hay problemas de orden público”, por lo que pidió a los establecimientos comerciales reabrir sus puertas.
