“Seguimos con la crisis”: el personero de Pereira alertó por déficit hospitalario, fallas en salud mental y rezagos en medicamentos.
Los problemas que hoy afectan al sistema de salud en Pereira no sólo se mide en cifras, sino en escenas que se repiten cada noche en los servicios de urgencias: pacientes esperando durante horas, familiares en pasillos buscando respuestas y camas insuficientes para una demanda que no deja de crecer.
Detrás de esa realidad, la Personería de Pereira realizó una nueva advertencia que vuelve a encender las alarmas sobre la capacidad asistencial de la ciudad.
En el balance de los primeros cuatro meses de acompañamiento interinstitucional, el personero Leonardo Fabio Reales Chacón reconoció avances en la reducción de pendientes de medicamentos y en la ampliación de dispensarios.
Sin embargo, subrayó que las mejoras siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema. La preocupación más grave se concentra en la capacidad hospitalaria y en la atención de salud mental, dos frentes que hoy reflejan la presión sobre la red asistencial.
Las cifras revisadas por la Personería muestran que, aunque los pendientes en entrega de medicamentos se redujeron en un 50 por ciento y la cobertura de dispensarios pasó de uno a tres en Pereira, persisten fallas estructurales en clínicas, hospitales y EPS.
En las auditorías institucionales, por ejemplo, se identificaron retrasos en cirugías, dificultades en la continuidad de tratamientos y observaciones críticas en varias IPS de la ciudad.
El diagnóstico se vuelve más delicado cuando se observa el flujo de pacientes que llega a urgencias, no sólo desde Pereira, sino desde otros municipios, donde la capital sigue siendo el principal punto de referencia para casos complejos.
Una red al límite
“Hoy cuando vemos en urgencias esa cantidad de gente esperando atención es el reflejo de que mientras tenemos 20 o 30 personas una noche en una clínica, solamente tenemos capacidad para atender 18 personas en cama”, advirtió el personero.
La frase resume la dimensión de la crisis, aunque el representante del Ministerio Público también explica que la capacidad instalada continúa siendo deficitaria frente al crecimiento poblacional de Pereira y frente al volumen de usuarios remitidos desde otras zonas de Risaralda.
El problema es aún cuando los pacientes permanecen varios días ocupando camas. Esta situación hace que la rotación de camas sea más lenta y prolonga la espera de nuevos ingresos.
Este panorama coincide con los hallazgos consignados en los informes de seguimiento. En instituciones visitadas por la Personería se reportaron observaciones relacionadas con la asignación de camas y camillas, tiempos de espera y atención en servicios de urgencias.
Algunas clínicas incluso registraron porcentajes de incumplimiento que evidencian oportunidades de mejora significativas, como el caso de la Clínica Los Rosales, con un 60 por ciento.
Para la Personería, el problema no es coyuntural, sino estructural. Reales Chacón señaló que Pereira trabaja bajo un modelo asistencial rezagado frente al crecimiento demográfico y la expansión urbana de los últimos años.
“Estamos creciendo poblacionalmente y resulta que el mismo sistema de hace 30 años es el que mantiene el municipio de Pereira”.
La otra urgencia
Otro de los puntos más sensibles del informe está relacionado con la atención en salud mental, un frente que el Ministerio Público considera prioritario.
Según el personero, la situación es especialmente preocupante porque buena parte de la demanda proviene de usuarios de todo el departamento, muchos de los cuales no están recibiendo atención oportuna, de acuerdo con la socialización realizada con el hospital mental de Risaralda.
Los documentos también muestran hallazgos en la ruta de salud mental y consumo de sustancias psicoactivas, donde varias EPS recibieron observaciones por barreras administrativas, continuidad de tratamientos y seguimiento insuficiente.
Este punto cobra relevancia en una ciudad donde las urgencias psiquiátricas y los casos asociados a consumo problemático vienen en aumentó, especialmente entre jóvenes, adultos mayores y población en condición de vulnerabilidad.
Mejoras parciales
Pese al panorama crítico, la Personería reconoce avances puntuales. Uno de ellos es la reducción de pendientes en la entrega de medicamentos.
“Pasamos de un 100 por ciento a un 50 por ciento de lo que se llama los pendientes”, afirmó Reales Chacón, al señalar que el acompañamiento institucional permitió disminuir parte del rezago acumulado.
Los informes de inspección sobre dispensarios muestran que la entrega de medicamentos es uno de los focos de seguimiento más intensos durante 2026, con visitas a operadores como Audifarma, Cruz Verde, Disfarma y Evedisa.
Sin embargo, la propia Personería admite que los avances todavía no son plenamente visibles para la ciudadanía. “Seguimos con la crisis, pero hemos mejorado en algunos puntos”. La frase, quizá la más contundente del balance presentado, resume el estado actual de la red de salud en Pereira.
La advertencia
Frente a este escenario, la Personería solicitó a las autoridades municipales y departamentales revisar con urgencia la capacidad instalada de la ciudad y estudiar la posibilidad de elevar el nivel asistencial de Pereira.
Para el Ministerio Público, la capital risaraldense necesita dejar atrás un esquema insuficiente para su tamaño y su papel como centro receptor de pacientes del departamento. Cada tres meses, anunció el personero, se presentará un nuevo informe para medir avances y establecer si hay mejoras.
