La especie estaría ubicada en un área cuya responsabilidad, según los residentes, corresponde a entidades públicas y no al conjunto.
Grietas en las paredes. Humedad en distintas áreas de las viviendas. Filtraciones de agua durante las lluvias. Esas son algunas de las afectaciones que, habitantes del sector Bosques de La Acuarela, en Dosquebradas, denuncian mientras esperan una intervención que consideran urgente.
Los residentes aseguran que desde hace meses solicitaron la intervención de las autoridades debido a los daños que, presuntamente, estaría generando la especie sobre varias viviendas.
Según los afectados, al menos tres familias han reportado problemas relacionados con la estructura de sus casas, situación que se agrava especialmente durante las temporadas de lluvia y los movimientos sísmicos registrados recientemente.
Según los residentes, el caso ya lo conocen diferentes entidades. De acuerdo con los residentes, inicialmente se solicitó la intervención de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Carder), que realizó una visita técnica para evaluar el caso.
Tras las inspecciones realizadas, los habitantes aseguran que los profesionales concluyeron que el árbol sí debía ser objeto de poda debido a las afectaciones identificadas en el lugar.
Cruce de responsabilidades
Después de la evaluación técnica, la situación fue trasladada a la Alcaldía de Dosquebradas y posteriormente a la Dirección de Gestión del Riesgo (DIGER), entidad que también realizó visitas al sector.
Sin embargo, según los vecinos, durante el proceso surgieron diferencias sobre quién debía asumir la intervención. “Nos dijeron inicialmente que eso le correspondía al conjunto, pero nosotros demostramos que no es una propiedad horizontal y que esa zona pertenece a entidades públicas”, dijo.
La discusión sobre la competencia habría retrasado la ejecución de cualquier medida correctiva, mientras las familias continúan reportando nuevas afectaciones en sus viviendas.
Daños visibles
Los habitantes sostienen que el problema es mayor de lo que parece. Las casas presentan grietas, humedades y deterioro en diferentes áreas de la estructura.
A ello se suma la acumulación constante de hojas sobre las cubiertas y canales de evacuación de aguas lluvias.
“Cada vez que llueve las canales se rebosan y el agua termina entrando a las viviendas”, explicó uno de los residentes.
Los afectados afirman que estas situaciones se han repetido durante los últimos meses y que los problemas se hicieron más evidentes después del más reciente sismo sentido en la región.
