Conductores de servicio público presuntamente estarían facilitando la explotación sexual de menores en la ciudad.
Una menor de 15 años dentro de un motel y una serie de investigaciones contra conductores de servicio público, llevaron a la Policía a poner la lupa sobre una posible red de apoyo utilizada para movilizar adolescentes hacia escenarios de explotación sexual en Pereira.
Lo que revelaron las autoridades es que el problema va más allá de quienes presuntamente pagan por estos delitos o a quienes los promueven. Según la investigación, algunos vehículos de servicio público son utilizados para trasladar a menores instrumentalizadas por estructuras criminales.
“Estamos viendo cómo algunos vehículos de servicio público se están prestando para estructuras que instrumentalizan a nuestras menores para fines de delitos sexuales”, afirmó el mayor Sergio Andrés Restrepo, jefe de la Seccional de Protección y Servicios Especiales de la Policía.
La advertencia surgió en medio de operativos realizados en hoteles y establecimientos de alojamiento del área metropolitana. Durante las intervenciones, 12 hoteles terminaron cerrados por irregularidades, una de ellas por la presencia de una adolescente dentro de un motel.
Una cadena invisible
Para los investigadores, el transporte sería apenas uno de los eslabones de una estructura más amplia. La verdadera pregunta es: ¿qué hay detrás de cada caso? y si hay una red encargada de captar, movilizar y ocultar a las víctimas.
Por eso los controles se concentran en hoteles, residencias y otros lugares donde podrían ocurrir vulneraciones de derechos contra menores. El objetivo es identificar quiénes facilitan estas actividades y establecer si existen patrones que permitan conectar varios casos.
La Policía lanzó una advertencia a quienes utilicen vehículos o establecimientos para este tipo de delitos: además de responder penalmente, podrían perder los bienes que hayan servido para cometerlos.
