La Fiscalía identificó un presunto patrón de abuso sexual contra pacientes en el consultorio privado del especialista.
La judicialización del médico urólogo Alberto Posada Peláez se produjo tras la recopilación de, al menos, 20 denuncias de mujeres que lo señalan de presuntos abusos sexuales durante consultas médicas en Medellín. Un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.
Según la Fiscalía General de la Nación, las labores investigativas permitieron establecer un posible patrón de conducta en el que el especialista recibía a sus pacientes, les hacía comentarios e insinuaciones íntimas y posteriormente les solicitaba ponerse una bata para realizar un supuesto examen médico.
De acuerdo con el ente acusador, esos procedimientos terminaban en actos de abuso y sometimiento sexual, aprovechando el estado de indefensión en el que se encontraban las mujeres dentro del consultorio.
Los elementos materiales probatorios indican que el médico, presuntamente, se valía de su conocimiento profesional y de la posición de confianza y poder que le confería su ejercicio como especialista para cometer los hechos denunciados.
La captura fue realizada por unidades de la Policía Nacional en un parqueadero ubicado en el sur de Medellín. Luego, un fiscal del Centro de Atención Integral a Víctimas de Abuso Sexual (Caivas) lo presentó ante un juez penal de control de garantías.
En las audiencias preliminares, la Fiscalía le imputó el delito de acceso carnal o acto sexual abusivo en persona puesta en incapacidad de resistir. El procesado no aceptó los cargos.
Pese a la negativa, el juez decidió imponer medida de aseguramiento en establecimiento carcelario mientras continúa la investigación, que ahora busca ubicar a otras posibles víctimas que aún no han denunciado.
