La demolición busca reducir riesgos después del sismo y las familias afectadas no deben pagar por estos trabajos.
Mientras avanzan las labores de recuperación tras el terremoto, Dosquebradas aprobó 10 nuevos conceptos técnicos para intervenir estructuras que representan riesgo, entre ellas viviendas que deben ser demolidas total o parcialmente. La ruta contempla evaluación estructural, aprobación del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo y una resolución previa antes de iniciar cualquier trabajo.
La advertencia cobra especial importancia para las familias que enfrentan daños graves en sus viviendas. La Alcaldía reiteró que las demoliciones y el retiro de los escombros no generan ningún cobro para los propietarios, por lo que cualquier solicitud de dinero debe ser reportada y verificada a través de los canales oficiales.
El alcalde Roberto Jiménez también hizo un llamado a los damnificados para que no paguen a funcionarios o particulares que pretendan cobrar por estas intervenciones. Ningún trabajador de la alcaldía ni tercero está autorizado para recibir pagos por los trabajos de demolición.
El arquitecto Nicolás Colorado, de la Secretaría de Obras Públicas, explicó que la administración municipal asume todo el proceso relacionado con estas intervenciones.
“La Alcaldía está encargada no solamente de las demoliciones, sino también de recoger los escombros. En ningún momento se cobra por este proceso”.
El funcionario insistió en la importancia de que los afectados verifiquen cualquier información antes de entregar dinero o permitir intervenciones sobre sus viviendas.
“Es muy importante que las familias no atiendan solicitudes que no provengan de los canales oficiales”.
Cómo funcionan las demoliciones
Antes de intervenir una estructura, la administración debe cumplir una ruta técnica y administrativa. El proceso comienza con la valoración realizada por un ingeniero estructural o especialista en patología, quien determina las condiciones de la edificación.
Posteriormente se emite el concepto técnico, que debe ser revisado y aprobado por el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo. Después se expide la resolución que autoriza la intervención y, solo entonces, se programa la demolición de acuerdo con las características de la estructura y las condiciones de seguridad del sector.
Durante los trabajos se implementan medidas de aislamiento y control del área, además del manejo y retiro de los materiales resultantes, con el propósito de reducir riesgos para residentes, trabajadores y viviendas cercanas.
Quintas de Jardín Colonial
Uno de los procesos que actualmente adelanta la Secretaría de Obras Públicas corresponde a la torre 3 de Quintas de Jardín Colonial, estructura que sufrió graves afectaciones durante el terremoto.
La intervención se realiza mediante demolición manual controlada, una modalidad que permite avanzar de manera progresiva teniendo en cuenta las condiciones de la edificación y su entorno.
Fabio Alberto González, administrador del conjunto residencial, destacó el acompañamiento de la administración municipal durante el proceso y señaló que son 77 familias afectadas.
“La Alcaldía ha estado muy pendiente de la demolición de la torre 3, que fue la que colapsó. Han venido a censar y hemos sentido ese acompañamiento”.
El administrador agregó que las familias han recibido acompañamiento durante las diferentes etapas posteriores a la emergencia.
Diez nuevos conceptos
A estos trabajos se suman 10 conceptos técnicos aprobados durante el último Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de la presente semana.
Las intervenciones contemplan demoliciones totales, parciales y otras medidas determinadas de acuerdo con las condiciones específicas de cada estructura.
Los sectores incluidos son Pradera Alta, Mirador del Lago, Santa Mónica, Villa Fanny, Miraflores, Los Guamos, La Graciela y El Estanquillo.
Cada caso deberá avanzar conforme al alcance definido por los especialistas y cumplir las etapas administrativas antes de iniciar cualquier demolición.
Para las familias afectadas, la recomendación de la Alcaldía es clara: no entregar dinero por estos trabajos y verificar directamente con las autoridades cualquier solicitud relacionada con la demolición o el retiro de escombros.
Las intervenciones hacen parte de las medidas adoptadas por el municipio para mitigar los riesgos derivados de las estructuras afectadas por el terremoto y avanzar hacia la recuperación segura de las zonas damnificadas.
