Las altas temperaturas y el fenómeno de El Niño incrementan la exposición a radiación ultravioleta, principal factor para cáncer de piel.
El aumento de las temperaturas y los cielos despejados durante el fenómeno de El Niño elevan la exposición de los colombianos a la radiación ultravioleta, un factor que acelera el envejecimiento de la piel y aumenta el riesgo de desarrollar cáncer cutáneo. Especialistas advierten que, además de evitar la exposición prolongada al sol, es indispensable adoptar medidas de protección que muchas personas aún pasan por alto.
La médica dermatóloga Ángela María Agudelo explica que uno de los errores más frecuentes es creer que basta con aplicar protector solar una sola vez al día antes de salir de casa.
“El protector solar va perdiendo su eficacia precisamente por los rayos ultravioleta, por la contaminación y por el roce. Va perdiendo entonces su eficacia y hay que reaplicarlo cada cuatro horas“, señaló la especialista.
Según la dermatóloga, durante esta temporada el riesgo aumenta porque la disminución de la nubosidad permite que una mayor cantidad de radiación ultravioleta llegue directamente a la superficie.
“Ahora que aumentan las temperaturas y el cielo está mucho más despejado, la radiación ultravioleta penetra mucho más y esto afecta la piel“, afirmó.
¿Cómo debe aplicarse el protector solar?
La especialista recomendó utilizar una cantidad suficiente de protector solar para cubrir correctamente las zonas más expuestas.
“Siempre se recomiendan dos dedos de protector solar y esto va a cubrir la cara, las orejas y el cuello. También es importante proteger las manos y las partes del cuerpo que permanecen expuestas“, explicó.
Además, insistió en complementar esta medida con ropa de manga larga, sombreros, sombrillas y otros elementos que reduzcan la exposición directa al sol.
Un mito que puede costar caro
Durante la entrevista, la dermatóloga desmintió una de las creencias más comunes: pensar que las personas de piel morena no necesitan protegerse del sol.
“Eso es un mito completamente. Tenemos que cuidarnos la piel absolutamente todos, desde el más blanquito hasta el más morenito“, aseguró.
Agudelo recomendó que las personas revisen periódicamente sus lunares utilizando la regla ABCDE, empleada por los dermatólogos para identificar lesiones sospechosas.
La A corresponde a asimetría; la B, a bordes irregulares; la C, a cambios de color; la D, al diámetro, cuando el lunar aumenta de tamaño; y la E, a la evolución, es decir, cuando la lesión cambia de aspecto, produce picazón o presenta cualquier modificación visible.
“Cuando un lunar cambia de color, empieza a crecer o presenta varios tonos, es importante consultar al dermatólogo“, indicó.
Puede prevenirse
La especialista recordó que la Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre el aumento de casos de cáncer de piel en el mundo y destacó que, aunque existen diferentes tipos, muchos pueden prevenirse mediante hábitos adecuados de protección solar.
“Tenemos tres tipos de cáncer de piel que son los que más queremos prevenir porque son prevenibles. Si utilizas protector solar y evitas la radiación ultravioleta, este cáncer se puede prevenir“, afirmó.
Explicó que entre los más frecuentes se encuentran el carcinoma basocelular, el carcinoma epidermoide y el melanoma, siendo este último el más agresivo por su rápida evolución y su capacidad de extenderse a otros órganos.
