La falta de infraestructura de carga y las limitaciones de la red eléctrica son los principales obstáculos para acelerar la transición.
Aunque el mercado de vehículos eléctricos crece a un ritmo acelerado en Colombia, el país todavía enfrenta importantes barreras para que esta tecnología pueda masificarse. La principal preocupación del sector no está en la oferta de automóviles, sino en la capacidad de la infraestructura eléctrica para responder al aumento de la demanda.
Así lo advirtió Grupo Caminos, durante la presentación de su alianza con el distribuidor automotor Inchcape, al señalar que el país aún debe fortalecer su red de carga y garantizar el suministro de energía antes de que los vehículos 100 % eléctricos se conviertan en una alternativa de uso masivo.
“No, todavía no. Todavía falta mucho, pero eso se va a ir dando porque en la medida en que haya demanda va a haber oferta, porque hay negocio. Esa es la lógica del mercado“, afirmó el vocero de Grupo Caminos al ser consultado sobre si Colombia está preparada para una masificación de los vehículos eléctricos.
El principal reto
El empresario explicó que uno de los mayores desafíos está en la capacidad instalada para atender la creciente demanda de estaciones de carga, especialmente en conjuntos residenciales y edificios donde la red eléctrica no siempre soporta la instalación de múltiples cargadores.
“Hay edificios o condominios donde los transformadores no dan la capacidad para montar más cargadores y ahí vamos a tener que desarrollar la infraestructura pública“, explicó.
Añadió que, aunque en viviendas unifamiliares la instalación suele ser más sencilla, el país todavía necesita ampliar significativamente la infraestructura pública para brindar confianza a quienes consideran adquirir un vehículo completamente eléctrico.
Otras tecnologías
Grupo Caminos destacó que la movilidad sostenible no depende exclusivamente de los vehículos eléctricos puros y aseguró que actualmente existen alternativas que responden mejor a las condiciones del país.
Entre ellas mencionó los vehículos híbridos convencionales, híbridos enchufables, de rango extendido y superhíbridos, tecnologías que permiten reducir el consumo de combustible sin depender totalmente de una red de carga.
Según, algunos modelos de rango extendido utilizan un motor eléctrico para mover el vehículo, mientras un pequeño generador recarga la batería durante el recorrido, lo que permite realizar viajes largos sin la preocupación por encontrar estaciones de carga.
Posibles racionamientos
Otro de los factores que, según Grupo Caminos, debe analizarse es la capacidad del sistema eléctrico nacional frente al crecimiento del parque automotor eléctrico.
El empresario advirtió que un eventual escenario de racionamiento de energía podría afectar la operación de este tipo de vehículos y reiteró la necesidad de seguir invirtiendo en infraestructura energética.
“Sí puede afectar. La sobredemanda que generan los carros eléctricos hace que el país tenga que adaptarse y desarrollar la infraestructura para proveer esa energía“, sostuvo.
Pese a estos desafíos, Grupo Caminos considera que el crecimiento de las nuevas tecnologías continuará en Colombia y que la infraestructura evolucionará conforme aumente la demanda, permitiendo que cada vez más usuarios adopten soluciones de movilidad con menores emisiones contaminantes.
