Aún no terminan de consolidar el censo oficial. Reportan que al menos 60 familias perdieron todas sus pertenencias.
Tras el incendio se activó una sala de crisis en Armenia. Los organismos de socorro tuvieron que atender a varias personas por inhalación de humo y confirmaron que las ayudas humanitarias se entregarán una vez finalice la caracterización oficial de damnificados.
La emergencia registrada en las últimas horas dejó un panorama de desolador. Familias sin vivienda y una comunidad que intenta recuperar parte de lo perdido de entre los escombros.
Las primeras estimaciones hablan de cerca de 60 viviendas afectadas y alrededor de 200 personas damnificadas, aunque las autoridades aclararon que el balance sigue siendo preliminar mientras avanza el censo oficial.
Desde el momento de la conflagración, la administración municipal activó una sala de crisis y articuló a organismos de emergencia, Policía, personal de salud y entidades sociales para atender la situación.


El objetivo inmediato fue identificar a los afectados, garantizar la seguridad en la zona y organizar la entrega de ayudas humanitarias. Juan Diego Herrera, teniente de bomberos de Armenia, dijo que el trabajo sigue concentrado en establecer el alcance real de la emergencia.
“En este momento todas las entidades que hacen parte de la oficina municipal de gestión de riesgo de Armenia, trabajan articuladamente para obtener un número oficial correspondiente a las viviendas que fueron consumidas y afectadas durante el siniestro”, afirmó.
El oficial también indicó que las autoridades aún no logran consolidar el censo poblacional definitivo, debido a múltiples factores asociados a la emergencia y a la verificación de las familias afectadas.
Las prioridades
Uno de los primeros balances, señalan que varias personas debieron recibir atención médica por inhalación de humo y sustancias tóxicas derivadas del incendio. Según el reporte, Cuerpo de Bomberos, personal de rescate, ambulancias privadas y equipos vinculados a la Secretaría de Salud municipal estuvieron a cargo.
En medio de la emergencia, la Policía Nacional desplegó unidades de apoyo para reforzar la seguridad, acompañar labores de remoción de escombros y brindar asistencia a la comunidad afectada.
Las acciones comenzaron desde la tarde del día en que se registró el incendio y se mantienen mientras continúa la evaluación de daños.

Diego Arenas, intendente jefe de la Policía, aseguró que la institución mantiene presencia permanente en el sector. “Nos encontramos desplegando acciones con el fin de apoyar a la comunidad en toda esta emergencia que se ha venido presentando”, indicó.
El uniformado agregó que las unidades policiales permanecen acompañando a las familias y colaborando en tareas operativas. “Las unidades han estado desde el primer momento, desde las 4:30 que se presentó la emergencia, hasta este momento”, señaló.
Familias perdieron todo
Mientras avanza el censo, las ayudas humanitarias aún no comienzan a entregarse de manera masiva, ya que el municipio busca identificar con precisión a las familias damnificadas y organizar la distribución de apoyos.
“Después de que se haga el censo y se tenga identificadas a las personas a las que se les debe entregar esta ayuda, se hará de forma organizada”, indicó el intendente Arenas sobre el proceso de asistencia institucional.

En medio de la destrucción, las historias de pérdida comenzaron a mostrar la dimensión humana de la tragedia. Olga Lucía, una de las afectadas, relató que apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de que el fuego consumiera su vivienda.
“Todo lo perdí. Lo único que logré sacar fue mi mamá de 84 años”, afirmó la mujer, quien explicó que incluso tuvo que recibir atención médica debido al impacto emocional y físico de lo ocurrido.
La mujer también hizo un llamado a la solidaridad y pidió apoyo para reconstruir viviendas con materiales menos vulnerables al fuego. “Necesitamos ladrillo, arena, materiales para no pararlas en esterilla otra vez”, expresó.
