El candidato hizo fuertes críticas a la política tradicional. Presentó propuestas en seguridad, salud, educación y apoyo cafetero.
Con un discurso cargado de ataques a la clase política tradicional, promesas de transformación institucional y una narrativa centrada en la independencia, el candidato presidencial Abelardo De La Espriella presentó en Pereira una de sus intervenciones más directas contra lo que denominó “los de siempre”.
Durante su discurso, el abogado insistió en que su candidatura representa una ruptura con las prácticas tradicionales de poder y se presentó como una alternativa ajena a las estructuras políticas convencionales. “No vine a hacer la política de siempre, vine a cambiar la política para siempre”, afirmó.
El aspirante construyó buena parte de su intervención sobre un mensaje antisistema, cuestionando lo que describió como una práctica reiterada de abandono hacia las regiones por parte de quienes llegan al poder. “Engañan a las provincias para ganar votos y luego les dan la espalda”, sostuvo.
Gobernar desde las regiones
Una de las propuestas más llamativas fue su compromiso de despachar desde cada uno de los 32 departamentos del país. De La Espriella aseguró que no se ausentará del territorio nacional durante un eventual mandato y que establecería puestos de mando para revisar los problemas regionales.
“El funcionario que no me resuelva los dolores de Pereira y Risaralda va para fuera del Gobierno”, advirtió.
Apuesta por el sector cafetero
El candidato presentó un programa nacional de cierre de brechas cafeteras, orientado a fortalecer uno de los sectores productivos más representativos del Eje Cafetero.
Entre sus anuncios incluyó el restablecimiento del programa de renovación cafetera, incentivos tributarios y crediticios, y creación de plantas de transformación para café especial. “Vamos a ayudar a los cafeteros porque son el alma de Colombia”, afirmó.
En materia de salud, aseguró que pondría en marcha un plan de choque con 10 billones de pesos para estabilizar el sistema. Su meta, según explicó, sería que en 90 días ningún colombiano deje de recibir atención o medicamentos.
En educación, propuso una estrategia basada en acceso tecnológico para jóvenes, con entrega de equipos, conectividad y formación corta en áreas como:
- inteligencia artificial
- robótica
- innovación tecnológica
Seguridad y lucha contra la corrupción
Uno de los momentos más enfáticos de su intervención estuvo relacionado con seguridad. El candidato anunció la creación de un bloque de búsqueda anticorrupción y otro contra la extorsión.
Además, prometió implementar control tecnológico contra el crimen en corredores estratégicos de Risaralda. “En los primeros 20 días capturaremos a 10 de esos bandidos”, aseguró.
Defensa de su perfil outsider
Frente a las críticas por su falta de experiencia en cargos públicos, De la Espriella respondió con una frase que generó aplausos entre asistentes. “Gracias a Dios no estoy contaminado de esa sarna”, dijo.
Con ello, el candidato reforzó su apuesta política: presentarse como un outsider que busca capitalizar el descontento ciudadano con los partidos tradicionales y posicionar una narrativa de ruptura institucional de cara a la contienda presidencial.
