MinAgricultura, Defensa y Agencia Nacional de Tierras articularon el proceso que permitió reincorporar predio al Fondo Nacional.
Cien familias campesinas de Miralindo recibieron este sábado, de manera oficial, los títulos de un predio rural cuya destinación agrícola quedó descartada hace diez años por una decisión estatal que ahora modificó el Gobierno Nacional.
Durante un acto de entrega, la ministra de Agricultura, Martha Carvajalino, calificó el hecho como una corrección histórica y sostuvo que la adjudicación representa una respuesta tardía, pero necesaria, frente a una reclamación que las comunidades realizaban desde 2016.
“Estamos revirtiendo una decisión de hace 10 años, cuando se le dijo al campesinado que este predio no servía para la agricultura campesina. Lo que hemos demostrado es que sí tiene vocación agropecuaria”, afirmó la funcionaria.
Revisión técnica
De acuerdo con la ministra, estudios técnicos confirmaron que el terreno reúne las condiciones necesarias para el desarrollo agrícola, lo que permitió que el Ministerio de Defensa, el Ministerio de Agricultura y la Agencia Nacional de Tierras adelantaran la reincorporación al Fondo Nacional.
Posteriormente, la Agencia Nacional de Tierras formalizó la entrega material de los lotes a las familias beneficiarias, en lo que el Gobierno presentó como un acto de reparación frente a organizaciones campesinas que durante años insistieron en que se estaba cometiendo una injusticia.
Carvajalino señaló que las familias habían advertido desde 2016 sobre las irregularidades alrededor de la destinación del predio y reclamaban una revisión de la decisión inicial.
“Estas fueron familias que ya le habían dicho al Gobierno Nacional que aquí se estaba cometiendo una injusticia. Tuvieron que pasar 10 años para poder corregir ese error”, indicó la ministra.
Más predios
La funcionaria agregó que este caso busca enviar un mensaje sobre la posibilidad de resolver conflictos agrarios históricos mediante procesos institucionales que permitan garantizar el acceso efectivo a la tierra para comunidades rurales.
Además de la adjudicación, las 100 familias quedaron vinculadas al programa Sembrando Vida, estrategia con la que se busca impulsar proyectos productivos, fortalecer la seguridad alimentaria y promover el desarrollo agrícola en la región.
Según el Gobierno Nacional, la expectativa es que las tierras comiencen a cultivarse en los próximos meses, contribuyendo a la producción de alimentos y al fortalecimiento económico de las comunidades campesinas beneficiadas.
