Así frenaron la avanzada del Clan del Golfo, que aún no termina

In Judicial
abril 28, 2026

Más de 70 capturados, cinco neutralizados y ocho sometidos muestran la acción conjunta contra el grupo criminal en Risaralda.

La ofensiva sostenida durante más de un año entre Policía y Ejército no sólo debilitó la estructura armada del Clan del Golfo en el departamento, sino que permitió cortar su red logística, frenar su intención de controlar el microtráfico en municipios del Occidente y reducir el indicador que más preocupaba a las autoridades: el homicidio.

La clave, coinciden los mandos de la fuerza pública, ha sido una articulación operativa que va más allá de simples operativos. Detrás de las capturas, allanamientos y judicializaciones existe una estrategia permanente de inteligencia, trabajo judicial y reacción táctica que, según el balance oficial, deja más de 70 integrantes capturados, al menos cinco neutralizados y cerca de ocho sometimientos a la justicia.

El teniente coronel Frank Buitrago, subcomandante de la Policía de Risaralda, atribuyó el resultado a tres factores: la colaboración ciudadana, la coordinación interinstitucional y el soporte logístico para el pago de recompensas.

“La colaboración de los ciudadanos y el rechazo absoluto hacia estos actores criminales ha sido determinante”, sostuvo el oficial.

Además destacó la difusión de carteles de los más buscados, una herramienta que, según, ha permitido dar con la captura de casi la totalidad de los principales objetivos de la organización en el departamento.

A la fecha, precisó, sólo queda pendiente la captura de alias “Cachetes”, identificado como Juan Manuel Pimienta Vélez, considerado uno de los actores que aún conserva relevancia dentro de la estructura.

La estrategia que cerró el paso

Desde la perspectiva militar, el comandante del Batallón San Mateo, el teniente coronel Luis Alfonso Palomino, subrayó que el punto de quiebre estuvo en la decisión de operar de manera conjunta.

“Solo no íbamos a poder hacer todo esto”, explicó el oficial, al insistir en que las capacidades judiciales de la Policía han sido fundamentales para materializar capturas y sostener procesos penales.

La estrategia, explica, se consolidó con la incorporación de la Gobernación y las alcaldías para el pago de recompensas, un componente que aceleró el flujo de información de inteligencia y permitió golpear la logística del grupo criminal.

Ese trabajo articulado, de acuerdo con las autoridades, comenzó a mostrar resultados visibles desde mediados de 2025, cuando la organización criminal intentó expandirse hacia municipios como Belén de Umbría y Mistrató, con el propósito de apoderarse del microtráfico y consolidar control territorial.

La reacción institucional incluyó capturas selectivas, allanamientos, seguimiento judicial y operaciones de inteligencia que terminaron impactando tanto la estructura urbana como su componente armado.

Golpe a la logística y descenso del homicidio

Uno de los datos que más resaltan los mandos de seguridad es la reducción del homicidio en Risaralda. Según el balance entregado en rueda de prensa, el departamento registra una disminución cercana al 22 por ciento frente al mismo periodo anterior.

Para las autoridades, la explicación está directamente ligada a la salida de circulación de actores criminales vinculados al tráfico de estupefacientes y a la disputa por rentas ilegales.

El coronel Palomino sostuvo que buena parte de los homicidios estaban asociados al control del microtráfico, donde distintas estructuras buscaban imponer hombres armados para financiarse.

Ese análisis coincide con las recientes capturas en Belén de Umbría, donde capturaron a cinco personas por presuntos vínculos con redes que dinamizaban el expendio de marihuana, cocaína, bazuco y tusi, y que, según la línea investigativa, tendrían nexos con estructuras de la cordillera desde La Virginia.

La fuerza pública sostiene que el Clan del Golfo se encuentra “altamente diezmado” en su componente logístico dentro del departamento, especialmente tras capturas recientes como la de alias “El Cholo”, señalado de coordinar la parte urbana y de abastecimiento.

La alerta continúa

Sin embargo, el mensaje de las autoridades no es de victoria definitiva. Aunque la presión operativa ha contenido el plan de expansión, tanto Policía como Ejército advierten que la amenaza no desaparece con los resultados.

La inteligencia militar y policial sostiene que la estructura aún intenta reorganizarse en corredores limítrofes con Antioquia, donde se mantendría parte de su capacidad de maniobra.

Por eso, el balance no significa el cierre del capítulo, sino una fase de contención que debe sostenerse en los próximos meses. Es decir, la ofensiva conjunta frenó la avanzada del Clan del Golfo, pero la disputa por el microtráfico y el control territorial mantienen la alerta activa en el departamento.