Reanudarán visitas en cárcel La 40 tras controlar brote de varicela

In Eje Cafetero
mayo 14, 2025

Después de semanas de restricciones sanitarias, la Secretaría de Salud autorizó el ingreso de visitas al patio 5, pero bajo condiciones estrictas. Los privados de libertad seguirán aislados de actividades colectivas.

Tras un brote de varicela que obligó a imponer medidas de aislamiento dentro de la cárcel La 40 de Pereira, las autoridades penitenciarias y de salud confirmaron que el contagio finalmente fue controlado y a partir de este fin de semana se permitirá nuevamente el ingreso de visitas al sector más afectado por la enfermedad.

La decisión fue tomada este miércoles durante una mesa de seguimiento liderada por la Secretaría de Salud, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y personal médico del penal.

El capitán Mauricio Andrés Erazo, director del establecimiento penitenciario, fue enfático al explicar que aunque el brote se contuvo, no se levantan completamente las medidas restrictivas.

“Tuvimos una mesa de seguimiento y lo que se decidió fue levantar algunas restricciones, no todas. Al no haberse presentado nuevos casos positivos, la Secretaría de Salud autorizó que los internos del patio 5 puedan recibir visitas este fin de semana, pero bajo ciertas condiciones”, explicó a 360 Noticias.

Las visitas estarán limitadas y condicionadas por criterios de riesgo epidemiológico. No podrán ingresar menores de edad, mujeres embarazadas ni personas mayores de 60 años.

La decisión obedece a la alta vulnerabilidad de estos grupos ante el contagio de varicela, especialmente en espacios cerrados y de contacto prolongado.

Además, aunque los privados de la libertad podrán recibir a sus familiares, seguirán temporalmente suspendidas las salidas a actividades educativas, deportivas o culturales.

Esta disposición se mantendrá hasta una nueva valoración médica que se realizará la próxima semana, cuando se evaluará si es seguro normalizar por completo la rutina carcelaria.

El brote, detectado hace algunas semanas, encendió las alarmas tanto dentro como fuera del penal, donde se denunció la falta de condiciones sanitarias adecuadas para prevenir la propagación de enfermedades infecciosas. Durante varios días, los internos del patio 5 permanecieron en aislamiento, lo que generó tensiones con sus familiares, que exigían claridad sobre el estado de salud de los internos y el restablecimiento del derecho a la visita.