Durante los primeros días del año, las lluvias oscilaron entre 200 y 350 milímetros (mm). Sin embargo, en febrero se evidenció un aumento en los registros, con valores que pasaron de 200 a 300 mm, y actualmente superan los 500 mm.
Las precipitaciones registradas en Risaralda en lo que va del año han alcanzado niveles históricos. La situación es preocupante entre las autoridades ambientales y de gestión del riesgo.
Jaime Guzmán Giraldo, geólogo de la subdirección de gestión ambiental territorial de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (CARDER), advirtió sobre el incremento sostenido en los niveles de lluvia y su posible impacto en la estabilidad del suelo.
“Estos antecedentes de lluvia no los teníamos desde el año 2019, cuando se presentaron muchas afectaciones y deslizamientos en sectores de Dosquebradas y Pereira”, afirmó Guzmán.
La acumulación de precipitaciones, explicó el geólogo, representa un factor de riesgo debido a que la saturación del suelo puede generar inestabilidad en zonas de ladera, aumentando la probabilidad de deslizamientos.
“Es preocupante tener estos niveles de lluvia en ascenso durante el primer trimestre del año”, subrayó. Por esa razón, la CARDER y autoridades municipales reiteraron la necesidad de implementar medidas preventivas ante la posibilidad de emergencias.
En 2019, eventos similares desencadenaron deslizamientos que afectaron vías, viviendas y comunidades en zonas de alto riesgo.
Ante este panorama, organismos de gestión del riesgo recomiendan a la población estar atenta a signos de inestabilidad del terreno, como grietas en las viviendas o cambios en el caudal de quebradas y ríos.
