El caricaturista llegó con una cartulina dirigida a la primera dama, pero su presencia desató una confrontación.
La plenaria del Senado se convirtió en escenario de gritos, acusaciones y un fuerte cruce verbal cuando el caricaturista Julio César González, conocido como Matador, intentó intervenir con un mensaje relacionado a Ana Lucía Pineda. La senadora risaraldense María Irma Noreña rechazó su participación e hizo señalamientos sobre episodios de violencia contra su esposa.
El dibujante levantó una cartulina amarilla con la frase “Bienvenida a la Patria Milagro, amor”, relacionada con una caricatura sobre la primera dama. El mensaje provocó la reacción de varios congresistas, quienes cuestionaron sus publicaciones y pidieron impedir que tomara la palabra durante la sesión.
La discusión subió de tono cuando algunos parlamentarios exigieron que abandonara el salón. La senadora Isabel Zuleta intentó evitar su retiro y defendió su derecho a intervenir, lo que profundizó las diferencias entre quienes respaldaban su presencia y quienes se oponían a ella.
Los señalamientos
Noreña se opuso a que el caricaturista interviniera desde la tribuna del Senado y justificó su postura con señalamientos sobre presuntos episodios de violencia contra su esposa, a quien aseguró conocer personalmente por haber sido su jefa durante siete años.
“Siempre se contó en los pasillos que el señor llegaba borracho y le pegaba. Así que yo estoy de acuerdo con que este no es el lugar donde deba estar un maltratador, porque usted y yo defendemos las mujeres cuando las tenemos que defender de verdad”, dijo.
La controversia continuó con la participación de uniformados de la Policía Nacional y un cruce verbal con el senador Jota Pe Hernández, quien llamó “bandido” al dibujante.
Finalmente, Matador abandonó el recinto sin realizar su intervención. El episodio trasladó al Congreso la disputa por sus publicaciones sobre la primera dama y las diferencias entre legisladores sobre su presencia en la plenaria.
