La Alcaldía de Pereira asegura que ya contrató obras en los puntos más críticos, pero no cuenta con recursos suficientes.
El conjunto residencial Coralina es uno de los sectores que espera obras de contención para reducir el riesgo que persiste después del terremoto. Sus habitantes ya alertaron sobre la situación, mientras la administración municipal busca apoyo del Gobierno Nacional para atender los puntos que aún requieren intervención.
Según explicó el alcalde, Mauricio Salazar, Pereira tiene cerca de 200 taludes en riesgo tras la emergencia del 10 de agosto. Intervenirlos y mitigar las amenazas costaría aproximadamente $250.000 millones, una suma que supera la capacidad financiera del municipio.
El mandatario local dijo que la administración contrató intervenciones en 28 taludes considerados prioritarios, con una inversión cercana a los $30.000 millones. La selección respondió a la urgencia de atender las zonas que presentan las condiciones más críticas.
Sin embargo, las obras contratadas no cubren todas las necesidades identificadas. Por eso, la Alcaldía espera que el Gobierno Nacional, a través de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), aporte los recursos necesarios para avanzar en los demás sectores.
Entre las comunidades que han manifestado preocupación se encuentra el conjunto Coralina, cuyos habitantes solicitan obras de contención para reducir los riesgos en su entorno.
La atención de estos puntos dependerá de la financiación disponible y de las intervenciones que puedan ejecutarse.
Mientras tanto, la administración municipal busca recursos nacionales para responder a las necesidades que dejó el terremoto.
