El mandatario pidió ayuda para atender a los más de 16.000 damnificados que dejó el terremoto del pasado lunes 10 de agosto.
Roberto Jiménez cuestionó al gobierno de Abelardo de la Espriella por la falta de asistencia directa a Dosquebradas, ocho días después del terremoto. El alcalde aseguró que la Gobernación de Risaralda ha sido la única en acompañar la emergencia, pero advirtió que los recursos disponibles resultan insuficientes frente a la magnitud de la tragedia.
El mandatario sostuvo que 16.000 personas permanecen damnificadas y cerca de 10.000 viviendas resultaron afectadas o colapsaron, mientras el municipio enfrenta dificultades para mantener la entrega de ayudas humanitarias. Según Jiménez, las donaciones recibidas durante los primeros días permitieron atender a cientos de familias, pero las reservas prácticamente se agotaron.
“Hoy estoy en manos por ahí de 500 mercados y no tengo despensa para poder armar más”. Así explicó la situación que enfrenta el municipio para continuar con la atención de las familias afectadas.
Una mano de la Gobernación
Jiménez también destacó las ayudas entregadas por la Gobernación de Risaralda y otras entidades. Mencionó 260 mercados, 300 colchonetas y frazadas y 200 tejas, además de dos camiones con asistencia humanitaria que recibió tras una gestión del gobernador del departamento, Juan Diego Patiño.
Sin embargo, el alcalde insiste en que esas ayudas no alcanzan para cubrir las necesidades de los afectados. Por eso pidió al Gobierno Nacional intervenir directamente en Dosquebradas y aumentar el envío de alimentos, elementos para las viviendas y asistencia para las familias que perdieron sus casas.
La emergencia, además, continúa generando nuevos riesgos. Durante la jornada las autoridades ordenaron desalojar una manzana alrededor de un edificio que presenta riesgo de colapso, con el propósito de proteger a los habitantes y evitar que un eventual desplome afecte otras viviendas.
La situación mantiene a Dosquebradas en una etapa crítica de atención. Mientras las autoridades evalúan las estructuras afectadas y definen cuáles deben ser evacuadas o demolidas, el municipio busca mantener la entrega de ayuda a miles de familias que todavía esperan una respuesta.
