Los equipos de rescate mantienen la búsqueda de desaparecidos mientras diez países movilizan equipos especializados.
Los organismos de emergencia reportan más de 4.300 personas heridas, miles de viviendas destruidas y graves afectaciones en la infraestructura de Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Yaracuy, donde la población enfrenta cortes de servicios básicos y dificultades para acceder a atención médica.
La magnitud del doble terremoto que sacudió la región central de Venezuela se refleja en las cifras oficiales. El más reciente balance del Gobierno eleva a 235 los fallecidos y confirma un número mayor de heridos.
Mientras, continúan las evaluaciones de daños en las zonas más golpeadas. Las autoridades también mantienen la alerta ante posibles réplicas y advierten que las víctimas podría aumentar en las próximas horas.
La emergencia provocó el colapso de centenares de edificaciones, daños en hospitales, carreteras, puentes y redes de servicios públicos. En varios sectores persisten interrupciones del suministro de agua, electricidad y telecomunicaciones.
La respuesta internacional no tardó en llegar. Estados Unidos anunció el despliegue de equipos especializados y asistencia logística para fortalecer la atención de la emergencia.
Por su parte, Colombia envió un contingente de rescatistas y personal de apoyo, mientras México movilizó efectivos, binomios caninos y equipos de búsqueda.
A la operación humanitaria también se sumarán Chile, El Salvador, Ecuador y Panamá, que despacharon personal especializado y ayuda para atender a la población afectada.
Desde Europa, España, Francia e Italia coordinaron el envío de equipos de emergencia y asistencia médica mediante mecanismos de cooperación internacional.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) coordina parte de la respuesta internacional para facilitar el ingreso de ayuda humanitaria, mientras diferentes organizaciones no gubernamentales distribuyen alimentos, agua potable, medicamentos e insumos básicos en los sectores más afectados.
Los organismos de emergencia mantienen las labores de evaluación en las zonas impactadas y concentran sus esfuerzos en restablecer los servicios esenciales, habilitar refugios temporales y garantizar el abastecimiento para las comunidades que permanecen aisladas tras uno de los desastres naturales más graves registrados en la historia reciente de Venezuela.
