Según las autoridades, la estructura afectaba barrios residenciales y generaba problemas de seguridad, convivencia y expendio.
Las autoridades siguieron durante varios meses los movimientos de una organización señalada de convertir viviendas de Santa Rosa de Cabal en centros de almacenamiento, dosificación y venta de bazuco. La investigación permitió identificar una presunta red de distribución local que operaba en distintos sectores del municipio.
El resultado se materializó con la operación ‘La Trinidad‘, desarrollada por la Policía Nacional en coordinación con la Fiscalía General de la Nación. Durante tres diligencias de registro y allanamiento realizadas en zona urbana terminaron capturadas diez personas, siete por orden de un juez y tres en flagrancia.
Además, las autoridades incautaron 940 dosis de bazuco, dinero en efectivo y cuatro teléfonos celulares, elementos que, según la investigación, los utilizaban dentro de la actividad ilegal desarrollada por la organización.
De acuerdo con los investigadores, la estructura delincuencial habría concentrado gran parte de sus operaciones en el sector La Trinidad, desde donde presuntamente coordinaba la distribución de estupefacientes hacia diferentes puntos de Santa Rosa de Cabal.
Una red local
Lo que permitió establecer la operación es que varias viviendas eran utilizadas como centros de acopio, ocultamiento, dosificación y comercialización de sustancias estupefacientes. Según las autoridades, esta modalidad les permitía mantener la actividad criminal sin despertar sospechas, pero además dificultaba la acción de los organismos de control.
Los inmuebles, presuntamente acondicionados para estas actividades, servían como puntos estratégicos para almacenar la droga antes de su distribución al menudeo. Los investigadores sostienen que esta dinámica afectaba entornos residenciales y generaba constantes problemas de convivencia y seguridad ciudadana.

La Fiscalía y la Policía recopilaron durante meses elementos materiales probatorios y evidencia física que permitió sustentar las órdenes de captura y allanamiento. Las autoridades consideran que la operación representa un golpe significativo contra el microtráfico en el municipio.
¿Quiénes son los capturados?
Entre los detenidos por orden judicial aparecen cuatro mujeres: Deisy Magaly Ortiz Hoyos, natural de Argelia (Cauca); Blanca Ruth Ramírez García, Katerine Jajoy Vargas y Paola Jajoy Vargas, estas últimas tres del municipio de Santa Rosa de Cabal (Risaralda).
Asimismo, lograron atrapar a Andrés Felipe Holguín Giraldo y Jhonny Jajoy Vargas, ambos de Santa Rosa; además de Juan David Jiménez Márquez, oriundo de Jamundí, Valle del Cauca. Las autoridades señalan que estas personas harían parte de la estructura delincuencial conocida como ‘La Trinidad’.

Durante los allanamientos también capturaron en flagrancia a William José Zapata González, natural de Manizales (Caldas); José Wilton Ibargüen García, oriundo de Nóvita (Chocó); y Pablo Andrés Escobar Úsuga, de Calarcá (Quindío). Todos quedaron a disposición de las autoridades judiciales.
Los antecedentes
Uno de los aspectos que más llamó la atención dentro de la investigación fue que varios de los capturados registraban anotaciones judiciales por diferentes delitos, algunos de ellos relacionados con narcotráfico.
Entre los casos más relevantes aparece Juan David Jiménez Márquez, quien registra nueve anotaciones por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, dos por amenazas y una por concierto para delinquir con fines de narcotráfico. También figura Andrés Felipe Holguín Giraldo, con tres anotaciones por tráfico de drogas, tres por violencia intrafamiliar y dos por hurto.
De igual manera, Blanca Ruth Ramírez García registra tres anotaciones por tráfico de estupefacientes, una por concierto para delinquir y otra por abuso de confianza. Por su parte, Katerine Jajoy Vargas aparece con registros por tráfico de drogas, violencia intrafamiliar y concierto para delinquir agravado por narcotráfico.


En el grupo de capturados en flagrancia, William José Zapata González registra anotaciones por tráfico de estupefacientes, hurto y porte ilegal de armas de fuego. José Wilton Ibargüen García presenta registros por tráfico de drogas, concierto para delinquir agravado y porte ilegal de armas, mientras Pablo Andrés Escobar Úsuga tiene anotaciones por tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas.
Por su parte, Paola Jajoy Vargas registra una anotación por violencia intrafamiliar. Según la información oficial, Deisy Magaly Ortiz Hoyos y Jhonny Jajoy Vargas no registran antecedentes judiciales.
Para las autoridades, la desarticulación de esta estructura representa un importante golpe contra las redes dedicadas al tráfico local de estupefacientes en Santa Rosa.
La Policía sostiene que la operación afecta la capacidad logística y financiera de la organización, además de reducir los puntos de expendio identificados durante la investigación. Ahora será la Fiscalía la encargada de presentar ante los jueces el material probatorio recopilado durante meses de seguimiento.
