Solo en 2025, más de 115 personas han sido reportadas como desaparecidas en el departamento de Risaralda.
El 7 de enero de 2025, Dailer Leandro López Restrepo salió de su casa en Las Violetas Bajas, Dosquebradas, para un trabajo temporal. Su amigo, Bairon Estiben Giraldo Burgos, lo recogió en un motocarro azul y desde entonces nadie volvió a verlos. Las familias denuncian lentitud en la investigación, ausencia de pistas y silencio institucional frente a un fenómeno que inquieta cada vez.
Han pasado nueve meses de incertidumbre y dolor para las familias de Dailer Leandro López Restrepo, de 26 años, y su amigo Bairon Estiben Giraldo Burgos, quienes desaparecieron el mismo día en Pereira sin dejar rastro.
El caso, que hoy reposa en la Fiscalía General de la Nación bajo la línea de desaparición forzada, es uno de los más inquietantes del año en Risaralda por la falta absoluta de indicios.
“Mi hermano no tenía enemigos, era trabajador, hogareño y muy servicial. Solo somos él y yo, y no entiendo por qué desapareció”, relató su hermana en una conversación con 360 Noticias.
Según el testimonio de la familia, Dailer salió la mañana del 7 de enero de 2025 hacia un taller mecánico de la avenida Ferrocarril, donde le habían ofrecido un empleo como ayudante. Bairon, su amigo, debía recogerlo en un motocarro azul, el mismo vehículo que tampoco volvió a aparecer.
Desde entonces, ningún llamado, mensaje o rastro digital ha permitido reconstruir su recorrido. Las labores de búsqueda han sido agotadoras y sin resultados. La familia ha acudido a la Fiscalía, la Policía, Medicina Legal y distintas fundaciones de apoyo a víctimas de desaparición.
Una búsqueda sin respuestas y sin pistas
“Hemos hecho todo lo posible, pero nadie nos da una respuesta concreta. Lo único que queremos es saber qué pasó con ellos”, agregó la hermana de Dailer.
La mujer aseguró que la investigación avanza lentamente, sin hipótesis firmes. No hay cámaras que registren la ruta del motocarro, ni testigos que los hayan visto después de salir del barrio.
El drama de esta familia se suma a un panorama que preocupa. Sólo en 2025, más de 115 personas han sido reportadas como desaparecidas en Risaralda, muchas sin que hasta la fecha existan hallazgos o responsables judicializados.
“Cada día me levanto con la esperanza de recibir una llamada, una pista, algo que me diga dónde está. No quiero que su nombre se quedé sin saber qué le pasó”, completó la mujer.
