Ricardo Andrés Vallejo, conocido con el alias de ‘Happy’, fue asesinado de manera brutal a inicios del presente año.
Un juez penal de Dosquebradas condenó a 17 años y 8 meses de prisión a los dos responsables de la muerte de Ricardo Andrés Vallejo. La víctima tenía 18 años coy lo conocían con el alias de “Happy”. La Fiscalía dio detalles de cómo lo torturaron, retuvieron y asesinaron el pasado 12 de enero en una vivienda del sector Mirador de Frailes.
Los condenados son Edson Camilo Becerra Cardona y Fabián Cárdenas Rivera. Ambos aceptaron su responsabilidad por los delitos de tortura, secuestro simple agravado y homicidio agravado. Un preacuerdo con la Fiscalía les permitió obtener una rebaja en la pena.
Según el expediente, la víctima fue retenida contra su voluntad en el interior de una casa. Allí lo agredieron con arma blanca, tenía quemaduras en diferentes partes del cuerpo y lo golpearon brutalmente, hasta causarle la muerte por asfixia mecánica.
¿Por qué aceptaron cargos?
La Fiscalía General de la Nación presentó pruebas técnicas, testimonios y dictámenes forenses que permitieron acreditar la responsabilidad de los dos procesados, a quienes capturaron dos días después del crimen, el 14 de enero de 2025.
Ante la contundencia del material probatorio, la defensa de los acusados propuso un preacuerdo judicial, figura legal que permite acelerar la sentencia mediante aceptación de cargos, a cambio de una rebaja de pena. Un juez de control de garantías avaló el acuerdo.
¿Crimen con más por contar?
Aunque el proceso penal concluyó con la sentencia, el caso deja preguntas abiertas sobre los móviles del crimen y sobre los niveles de violencia interpersonal que se registran en algunos barrios de Dosquebradas.
Ricardo Andrés Vallejo, alias Happy, tenía apenas 18 años. Las autoridades no descartan que detrás del crimen haya disputas personales o posibles conexiones con dinámicas ilegales locales.
El homicidio de Vallejo no fue el resultado de una riña ocasional. Fue una ejecución violenta y premeditada, según concluyó el análisis forense.
El uso de varios métodos de agresión (arma blanca, fuego y golpes) y la prolongación del sufrimiento de la víctima permitieron tipificar el delito de tortura agravada.
