De acuerdo con el Boletín 061 del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), todos los municipios risaraldenses están bajo algún nivel de alerta por deslizamientos de tierra.
El aumento en la saturación del suelo ha elevado el riesgo de deslizamientos en varias zonas del departamento. Como medida preventiva, el Ideam declaró alerta roja en Apía, Belén de Umbría, La Celia, Marsella, Pereira, Pueblo Rico, Santa Rosa de Cabal y Santuario.
En estas localidades, la estabilidad del terreno estaría comprometida, especialmente en sectores de ladera y vías rurales, lo que podría afectar la movilidad y poner en peligro a las comunidades.
Además, otros municipios como Balboa, Dosquebradas, Guática, La Virginia, Mistrató y Quinchía se encuentran en alerta naranja, lo que indica una probabilidad moderada de deslizamientos.
Las autoridades hicieron un llamado a los habitantes de estas zonas para que estén atentos a señales de inestabilidad, como grietas en el suelo o ruidos inusuales en las estructuras de las viviendas.
El informe del Ideam también advierte sobre el riesgo de crecientes súbitas en varios afluentes de Risaralda. En el caso del río San Juan, se emitió alerta roja, con especial atención en los municipios de Mistrató y Pueblo Rico, donde se teme un posible desbordamiento.
Por otra parte, se mantiene alerta naranja para el río Otún, el cual podría afectar zonas de Santa Rosa de Cabal, Dosquebradas, Marsella y Pereira.
De igual manera, el río Risaralda está siendo monitoreado ante el posible incremento de su caudal en sectores de Apía, Mistrató, Balboa y La Virginia.
En el caso del río Cauca, las autoridades identificaron un riesgo moderado en el municipio de Quinchía, por lo que recomiendan vigilancia constante.
Ante esta situación, la Defensa Civil y otros organismos de emergencia activaron sus protocolos de respuesta para atender cualquier eventualidad. Además, se intensificaron las labores de monitoreo en las zonas más vulnerables.
