Por una evaluación que aún no comprende, Yuri Sierra pasó de vivir en pobreza extrema al más alto nivel, el grupo D del SISBEN, que corresponde a población no pobre, ni vulnerable.
La mujer lleva varios años de su vida viviendo en una invasión de Pereira conocida como La Platanera, ubicada en la ciudadela Cuba. Allí, una casa de madera, sin gas natural y con un piso bastante desgastado es lo único que tiene.
Apenas roza los 37 años, pero ya tiene seis hijos. Yuri siempre fue madre cabeza de hogar y algunos beneficios como Familias en Acción eran de gran ayuda, la misma que ahora no tiene porque la subieron de nivel.
“Yo en el SISBEN desde siempre estuve calificada en pobreza extrema, ahora volvieron a hacer algo de papeles y me cambiaron al nivel D”, dijo Yuri dentro de una angustia que por estos días se apoderó hasta de sus sueños.
“Casi no he podido dormir de tanto pensar. A veces digo: Dios mío ¿que voy a hacer?”, relató. La mujer dice que lo más difícil es quedarse sin las ayudas del Estado, debido a que tiene niños menores de edad. “No es justo”, agregó.




