Stiven Alejandro Ramírez Becerra llevaba dos kilos de marihuana en un bolso de mano, cuando lo interceptó la Policía Metropolitana de Pereira en el sector de la Y de Cerritos. Un juez lo benefició con detención domiciliaria.
El hombre de 20 años no aceptó los cargos por tráfico de estupefacientes, pese a que lo pillaron en flagrancia cuando se movilizaba como pasajero en un bus de servicio público, que cubría la ruta Cali – Quibdó.
Los uniformados ingresaron al automotor y a Stiven lo delataron los nervios. Según, sería un eslabón de la cadena criminal de un grupo de delincuentes dedicado a la comercialización de marihuana desde la ciudad de Cali, a través de la ruta Cartago – Pereira.
En otra actividad de registro y control, en el mismo sector, gracias al olfato del canino Atila, se logró la aprehensión de un adolescente de 17 años, con lugar de residencia, el barrio Robledo de la ciudad de Medellín.
El joven viajaba en un bus de servicio público que cubría la ruta Cali – Medellín, y en una maleta transportaba 14 kilos de marihuana, distribuidos en varios paquetes.
El adolescente aún se encuentra en proceso de judicialización. El comandante de la Policía Metropolitana, coronel Javier Gallego, dijo que este año van varias cargamentos incautados en vehículos de transporte público.
“Las bandas dedicadas a la venta de droga continúan utilizando estos corredores para sus negocios entre ciudades y usando a personas jóvenes para estos ilícitos”, dijo.
