La reconstrucción podría ir más allá de reparar los daños del terremoto. La gerente del Fondo Milagro para Risaralda presentó propuesta.
La recuperación de Pereira plantea un desafío que supera la reparación de viviendas destruidas: convertir la emergencia del 10 de agosto en una oportunidad para renovar espacios urbanos y fortalecer servicios esenciales. Esa es la apuesta de Ana María Cuartas, gerente del Fondo Milagro para Risaralda, quien presentó una propuesta denominada La Perla Milagro, con proyectos que buscan transformar distintos sectores de la capital risaraldense.
Entre las iniciativas figura un malecón a orillas del río Otún, un corredor entre el aeropuerto Matecaña y la avenida Circunvalar, además de una Manzana Cultural. La propuesta también contempla intervenciones en infraestructura de salud y educación, áreas afectadas por la emergencia.
Más que reconstruir
Cuartas planteó que el proceso debe aprovecharse para impulsar cambios que permanezcan después de superar la crisis. La iniciativa busca combinar la recuperación física con una visión de desarrollo urbano, aunque todavía es necesario conocer los alcances técnicos, los costos y las etapas previstas para cada proyecto.
“La reconstrucción no puede ser solamente volver a construir lo que se cayó; tiene que ser una oportunidad para transformar nuestro territorio”.
La gerente también expuso la dimensión de la tragedia en Risaralda: 14 municipios afectados, 111 personas fallecidas y más de 73.000 familias damnificadas, según las cifras presentadas durante su intervención. El balance incluye 5.535 viviendas destruidas y más de 63.000 averiadas, además de afectaciones en establecimientos educativos.
“Tenemos más de 73.000 familias damnificadas, 5.535 viviendas destruidas y más de 63.000 viviendas averiadas”.
La propuesta incluye asimismo mejoras en los sectores educativo y sanitario, con el propósito de atender necesidades que van más allá de la infraestructura residencial. Cuartas sostuvo que la magnitud de los daños obliga a pensar en una recuperación integral, capaz de responder tanto a las urgencias de las familias como a las necesidades futuras de la ciudad.
“No se trata solamente de reparar los daños, sino de construir una región con mejores oportunidades para todos”.
La ejecución de La Perla Milagro dependerá de los detalles que aún deben precisarse públicamente: presupuesto individual de las obras, fuentes de financiación, diseños, cronogramas y mecanismos de priorización.
