La mujer, señalada de integrar una banda dedicada al hurto de viviendas, cayó capturada mediante orden judicial en Pereira.
Siete años en prisión por hurto no cerraron el historial delictivo de una mujer de 52 años, conocida como ‘La Zenaida’, quien volvió a quedar bajo custodia de las autoridades. A la investigada la atraparon cuando transitaba por la vía Pereira-Cartago y ahora enfrenta un nuevo proceso por hurto calificado y agravado.
Según la investigación, la sospechosa habría utilizado una estrategia basada en ganarse la confianza de los habitantes. Para acceder a los inmuebles, presuntamente se hacía contratar como empleada doméstica y aprovechaba su permanencia para identificar la distribución de los espacios, además de las pertenencias de valor.
Después de seleccionar los objetos que podían ser sustraídos, las víctimas habrían sido escopolaminadas y dejadas en estado de indefensión. En esas condiciones, la señalada habría tomado elementos de valor antes de abandonar cada residencia, según la información suministrada por las autoridades.
La modalidad investigada consistía en utilizar un supuesto vínculo laboral para obtener acceso directo a los hogares. Con esa posición, la mujer habría recopilado información sobre las propiedades y sus habitantes, datos que posteriormente facilitarían los robos atribuidos a la estructura.
La captura se produjo mediante orden judicial por hurto calificado y agravado, durante un procedimiento efectuado en el corredor nacional Pereira-Cartago. La investigación vincula a la detenida con una organización dedicada al asalto de viviendas.
Antecedentes
El expediente de ‘La Zenaida’ incluye una condena de siete años de prisión por hurto en Medellín. Según el reporte conocido, recuperó la libertad aproximadamente dos años antes de esta nueva detención.
Además, figuran anotaciones judiciales por concierto para delinquir, hurto y hurto calificado y agravado, registros que ahora hacen parte del proceso que adelantan las autoridades.
Luego de ser presentada ante un juez, la mujer fue enviada a un establecimiento carcelario mientras continúa el procedimiento judicial. Será el proceso penal el que determine su responsabilidad en los hechos investigados.
