La Personería alertó que el departamento lidera la tasa nacional de intentos suicidas y pidió revisar las políticas públicas.
Las cifras muestran una realidad, pero para el Ministerio Público el problema va mucho más allá de los números. Mientras Risaralda ocupa el primer lugar del país en tasa de intentos de suicidio y Pereira figura entre los principales siete municipios con mayores registros, toda la atención recae sobre los niños y adolescentes que hoy aparecen en los reportes oficiales.
Las cifras dejaron de ser simples indicadores para convertirse en una alerta que hoy toca a las familias, las instituciones educativas y el sistema de salud de la capital del departamento.
Durante la última sesión de control político en el Concejo Municipal sobre la política pública de salud mental, la Personería y la Secretaría de Salud coincidieron en que el aumento de estas conductas, especialmente entre menores de edad, exige respuestas más allá de los informes oficiales.
“El mundo cambió después de la pandemia”
La intervención más crítica llegó desde la Personería. Leonardo Fabio Reales Chacón, jefe del Ministerio Público, advirtió que el incremento de las conductas suicidas no puede analizarse únicamente desde las estadísticas ni minimizarse con comparaciones frente a años anteriores.
“La pandemia no dejó resultados positivos. El incremento de la tasa de personas con intenciones y con ideación de suicidio es una realidad que no se puede ocultar”, afirmó.
El personero cuestionó que las administraciones centren el debate en los indicadores y no en las causas que originan el problema.
“No se puede pretender creer que mientras los jóvenes, en particular entre los 6 y 11 años y entre los 12 y 17 años, hoy se quieren apartar de la realidad de la vida quitándosela, vengamos a decir que todo está bien. No. No es así”, dijo.
Risaralda, primero en el país
El funcionario reveló cifras que, según dijo, provienen del Instituto Nacional de Salud con corte al 28 de febrero de 2026.
De acuerdo con esos datos, Risaralda ocupa el primer lugar nacional en tasa de intentos de suicidio, con 171 casos por cada 100.000 habitantes.
Además, aseguró que Pereira aparece como el séptimo municipio del país con mayor tasa de este indicador, al registrar 16 casos por cada 100.000 habitantes.
Para la Personería, esas cifras reflejan una realidad que requiere intervenciones urgentes y articuladas.
La preocupación, los menores
El informe presentado por la Personería también llamó la atención sobre el comportamiento de los casos entre la población infantil y adolescente.
Según Reales Chacón, durante las primeras 20 semanas del año se registraron 66 casos entre adolescentes de 12 a 17 años, además de cuatro casos en niños entre 6 y 11 años relacionados con intentos de suicidio. A ello se suman 50 reportes de ideación suicida en estos grupos de edad.
Para el Ministerio Público, esas cifras obligan a revisar si las políticas públicas responden a las verdaderas causas del problema.
“Esto no puede ser un documento formalista de páginas y páginas que no contengan la realidad que se construye con los actores sociales”, manifestó.
Al cierre del debate, la Personería insistió en que la discusión no debe centrarse únicamente en reducir indicadores, sino en evitar que más niños, adolescentes y adultos lleguen a contemplar el suicidio como una salida a sus problemas.
“No se trata de si fueron dos o tres casos menos. El problema es qué estamos haciendo para que no haya un solo caso”, subrayó el personero.
El balance del municipio
Para el secretario de Salud de Pereira, Rodolfo Burgos, el fortalecimiento de la estrategia comenzó con la incorporación de un psiquiatra al equipo de trabajo y la revisión de los protocolos de atención en las instituciones prestadoras de salud.
“Antes teníamos solo psicología dentro de nuestro personal. Ahorita, teniendo psiquiatra, hicimos asistencia técnica en el seguimiento a la guía de atención en salud mental en el 100 % de las IPS dedicadas al cuidado mental, revisando las guías de atención clínica”, explicó.
El funcionario aseguró que una de las principales dificultades se encuentra en la atención inicial que reciben los pacientes.
“Muchos de los errores se presentan cuando no recepcionan a los pacientes, no se les atiende y no se les brinda el protocolo y la atención adecuada”, afirmó.
425 personas recibieron acompañamiento
Según el secretario de Salud, durante 2025 el Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila) notificó 687 intentos de suicidio en Pereira.
De ese total, los equipos de la Secretaría lograron visitar 425 personas, equivalente al 62 % de los casos reportados.
¿Por qué no se hizo seguimiento al resto? Burgos explicó que existen dos razones principales. “El otro porcentaje de personas era porque no dejaban registrar las direcciones adecuadamente, por pena o por situaciones en las IPS y no los podíamos localizar; o eran de otros municipios que accedían a la red hospitalaria de Pereira y les correspondía a otras secretarías de salud hacer ese seguimiento”, señaló.
Esa explicación dejó una preocupación adicional: cientos de casos quedaron sin acompañamiento directo por dificultades para ubicar a los pacientes o porque pertenecían a otros municipios.
