El desfile contará con veterinarios, herreros y controles para garantizar el bienestar animal y la seguridad de los participantes.
El alcalde de Dosquebradas aseguró que la organización del desfile a caballo deberá cumplir estrictos controles veterinarios, logísticos y de seguridad para evitar cualquier caso de maltrato animal. Además, hizo un llamado a los colectivos animalistas para que participen con propuestas y acompañen el desarrollo del evento del próximo 16 de agosto.
La realización del desfile genera debate en Dosquebradas. Mientras sectores animalistas insisten en que este tipo de eventos deben desaparecer por el riesgo de maltrato hacia los equinos, la administración municipal sostiene que la prioridad es garantizar el bienestar de los animales y cumplir cada una de las condiciones.
El alcalde Roberto Jiménez aclaró que la actividad no la organiza la Alcaldía, sino un particular. Sin embargo, explicó que el municipio tiene la obligación de verificar que el evento se desarrolle bajo todas las normas de bienestar animal y seguridad.
“La Alcaldía acompaña y es la obligación de nosotros como administración velar no solo por los equinos, sino también por la gente que va a participar“, afirmó.
El mandatario recordó que, después de la cabalgata anterior, un juez de la República hizo varios requerimientos relacionados con la realización del evento.
“Hemos cumplido con ellos y esperamos que este 16 de agosto podamos tener un día bien bonito y compartir con muchos caballistas que van a estar en el municipio de Dosquebradas“, señaló.
Responsabilidad por el bienestar
Frente a las críticas de organizaciones defensoras de los animales, Jiménez aseguró que comparte la preocupación por evitar cualquier forma de maltrato y aseguró que la discusión debe centrarse en fortalecer los controles.
“Con todo el respeto para ellos, creería que es bueno que vengan, den ideas de cómo mejoramos para que en ningún momento se maltraten los caballos en estos desfiles“, manifestó.
Incluso, sostuvo que quienes más cuidan a los equinos son sus propietarios, debido a la inversión económica y al tiempo que destinan a su mantenimiento.
“Es un costo elevado que asume cada caballista y todo es para su cuidado. Ese es el bienestar animal y aquí en la cabalgata de Dosquebradas velamos mucho por el bienestar animal“, agregó.
El alcalde también afirmó que, según su experiencia, los mayores riesgos aparecen cuando algunas personas alquilan caballos sin conocer su manejo.
“Está comprobado que el que maltrata al animal es aquella persona que alquila un caballo y no tienen ese compromiso como quien lo cuida, tiene sus pesebreras o paga para que sea atendido permanentemente“, dijo.
Controles en todo el recorrido
La Secretaría de Desarrollo Agropecuario y Gestión Ambiental estableció una serie de condiciones que deberán cumplirse antes y durante el desfile.
Entre ellas están la presencia de un coordinador de sanidad y bienestar animal, supervisores veterinarios, cuatro médicos veterinarios con equipos de atención, tres herreros para atender emergencias, puntos de hidratación para los caballos y un vehículo destinado al traslado de los equinos que presenten alguna lesión o no estén en condiciones de continuar.
Además, todos los animales deberán portar la guía de movilización expedida por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), documento que certifica el cumplimiento de los requisitos sanitarios.
Los veterinarios tendrán la facultad de retirar del desfile a cualquier caballo que presente lesiones, signos de agotamiento o cualquier condición que comprometa su bienestar.
También habrá prohibiciones
Las autoridades también fijaron restricciones para los jinetes.
Durante el desfile estará prohibido montar niños al anca, participar con más de un jinete por caballo, portar armas de fuego o armas blancas, recorrer vías diferentes a la ruta autorizada y utilizar pasamontañas o cualquier elemento que impida identificar al participante.
Igualmente, se controlará el consumo de licor y la venta de bebidas alcohólicas durante el recorrido, además de la obligación de recoger los residuos y los excrementos que dejen los animales al finalizar la actividad.
Para la administración municipal, estas medidas buscan responder tanto a las exigencias de las autoridades judiciales como a las preocupaciones de quienes reclaman mayores garantías para la protección de los caballos.
