Más de 6.000 dosis de drogas sintéticas terminaron incautadas en lo corrido del año. Autoridades afectaron redes de microtráfico.
Durante meses, los investigadores siguieron el rastro de pequeñas entregas de tusi y ketamina que pasaban inadvertidas en las calles de Pereira. La pesquisa llevó al Bloque de Búsqueda contra el Multicrimen a una nueva hipótesis: Cordillera estaría utilizando una modalidad de “delivery” para abastecer este mercado sin levantar sospechas.
Un informe oficial de la Policía Metropolitana habla de cómo estructuras movilizan pequeñas cantidades de estupefacientes mientras aprovechan actividades cotidianas para evitar controles y facilitar la distribución.
“Con esto, la organización reduciría el riesgo de perder grandes cargamentos y mantendría un flujo constante de droga hacia distintos sectores”, dice el documento.
Esta línea investigativa tomó fuerza en las últimas horas con la captura en flagrancia de tres hombres en la comuna del Café. De acuerdo con las autoridades, transportaban tusi y ketamina. En el procedimiento también incautaron varias dosis de estas sustancias y elementos para su dosificación.
Para los investigadores, este operativo no representa un simple caso, sino una pieza dentro de una estrategia más amplia para identificar a todos los integrantes de la cadena de distribución y afectar las capacidades logísticas y financieras de la estructura criminal.
Más de 6.000 dosis
La ofensiva contra el tráfico de estupefacientes deja resultados significativos durante 2026. De acuerdo con la Policía Nacional, más de una tonelada y media de sustancias ilícitas salieron de circulación en el área metropolitana de Pereira, de ese total más de 6.000 eran drogas sintéticas.
Las cifras judiciales también marcan el incremento de las acciones contra el microtráfico. En lo corrido del año 2.806 personas quedaron capturadas por diferentes delitos. Al menos, 1.782 estarían relacionadas con el tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
La Policía sostiene que el objetivo de las investigaciones no es únicamente capturar a quienes transportan la droga, sino desarticular toda la cadena criminal, desde el abastecimiento hasta la comercialización.
Según las autoridades, el uso de modalidades como el “delivery” obliga a fortalecer las labores de inteligencia e investigación criminal para anticiparse a los cambios en la forma de operar de las organizaciones delincuenciales.
