La Personería de Pereira señaló que hay una especie de “paseo de la muerte” con casos forenses en la ciudad.
Durante casi 48 horas permaneció el cuerpo de Gilberto Acosta Ocampo dentro de un carro fúnebre en un parqueadero, mientras entidades públicos definían a cuál le correspondía realizar la necropsia y expedir el acta de defunción para que su familia pudiera despedirlo.
El trámite forense terminó en un viacrucis que mostró fallas de articulación entre autoridades judiciales y sanitarias. Al adulto mayor lo encontraron sin vida el pasado lunes 11 de mayo en su propia vivienda, en circunstancias que no permitían certificar una muerte natural.
360 Noticias habló con familiares del hombre fallecido y dijeron que el cuerpo se paseó en el carro fúnebre por el Hospital San Jorge, la ESE Salud Pereira y Medicina Legal, hasta que finalmente decidieron dejarlo en el parqueadero de la funeraria.
Mientras transcurrían las horas, el cuerpo permaneció sin una ruta institucional clara, atrapado en una cadena de remisiones, consultas y dilaciones que prolongaron la incertidumbre de familiares y encendieron alertas sobre posibles riesgos sanitarios.
La situación escaló hasta obligar la intervención directa del Ministerio Público, que activó una gestión urgente con múltiples entidades para destrabar un caso que, según denunció el personero municipal, evidenció una preocupante descoordinación estatal.
El propio personero municipal, Leonardo Fabio Reales Chacón, señaló que “estamos ante un paseo de la muerte” frente a casos forenses y dijo que no era el primero que ocurría este mismo año.
Atrapado entre instituciones
De acuerdo con la reconstrucción oficial, el ciudadano falleció en su residencia en Pereira. Sin embargo, al momento de iniciar el procedimiento funerario surgió un obstáculo determinante: no existían antecedentes clínicos recientes ni soporte médico suficiente para certificar de manera ordinaria una muerte natural.
A ello se sumaron otros elementos del personal que tuvo contacto inicial con el caso, entre ellos episodios de sangrado por nariz y boca, así como referencias relacionadas con un eventual consumo de sustancias psicoactivas.
Según un documento oficial, esos factores hacían necesaria una valoración médico-legal especializada. Pero la activación del protocolo técnico terminó por transformarse en un laberinto institucional.
“La situación se volvió compleja si se tiene en cuenta que existen unos protocolos para determinar el destino final de aquellas personas que pierden la vida en situaciones desconocidas, pero no es menos cierto que las instituciones deben trabajar mancomunadamente para que estas situaciones no sean reiterativas”, explicó Reales Chacón.
Durante ese tiempo, la familia permaneció sin respuestas mientras distintas entidades evaluaban si la responsabilidad recaía sobre salud pública, Medicina Legal o la Fiscalía.
Actuó Personería
La denuncia ciudadana llegó formalmente hasta el Ministerio Público, que finalmente activó una ruta de actuación inmediata. La gestión incluyó requerimientos a la Fiscalía General de la Nación, contactos con la Secretaría de Salud de Pereira, diligencias ante la ESE Salud Pereira y desplazamientos al Hospital Universitario San Jorge.
El punto decisivo ocurrió hacia las 4:30 de la tarde de este martes 12 de mayo, cuando la delegada de Derechos Humanos de la Personería acudió personalmente a la URI de la Fiscalía para exigir una definición.
“No se explica que una persona se mantuviera en una carroza fúnebre dos días a espera de que se resolviera quién pudiese atender finalmente y determinar las razones para que los familiares le dieran cristiana sepultura”, sostuvo el personero.
La orden definitiva la impartió Fiscalía, que según un documento de la Personería dispuso la práctica de la necropsia médico-legal. A las 9:52 de la noche de este martes, mientras la Funeraria Los Olivos hizo entrega formal del cuerpo al CTI.
“Afortunadamente y gracias a la intervención de la Personería, se pudo contar con la autorización para practicar la necropsia y así los familiares puedan darle cristiana sepultura”, afirmó Reales Chacón. Según el funcionario, este no es el único caso de este año que se presenta en la ciudad.
