Marco Rubio llega a Roma para sostener reuniones en medio del distanciamiento diplomático entre Washington y la Santa Sede.
Las recientes críticas del papa León XIV a la ofensiva militar contra Irán desataron un inusual choque con Donald Trump que tensó las relaciones entre Washington y el Vaticano. En medio de ese escenario, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, viajará esta semana a Roma.
Rubio tendrá reuniones con altos representantes de la Santa Sede y del Gobierno italiano, en lo que analistas interpretan como un intento de recomponer los canales diplomáticos.
El funcionario estadounidense sostendrá encuentros con el secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, así como con altas autoridades del Gobierno italiano, entre ellas el ministro de Relaciones Exteriores, Antonio Tajani.
Medios italianos también reportan reuniones con el ministro de Defensa, Guido Crosetto, en una visita programada para jueves y viernes que ocurre en medio de un escenario diplomático particularmente sensible para Washington.
La visita se produce semanas después de que Trump cuestionara públicamente al papa León XIV, el primer pontífice estadounidense, luego de que este rechazara con dureza la postura de Washington frente a la escalada militar en Oriente Medio.
Un intento de distensión diplomática
El detonante más reciente del distanciamiento fue la condena del pontífice a las amenazas de destrucción contra Irán y su llamado a la ciudadanía estadounidense para presionar a sus dirigentes en favor de salidas pacíficas.
Las declaraciones provocaron una respuesta directa del mandatario republicano, quien calificó al papa como “débil” y cuestionó su criterio en asuntos de política internacional.
La tensión se amplió cuando la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, rechazó públicamente los señalamientos contra León XIV, postura que generó nuevas críticas de Trump hacia una de sus principales aliadas europeas.
