El joven, presuntamente, intimidaba a trabajadores para obligarlos a entregar dinero en efectivo y mercancía.
La decisión del juez se sustentó en un expediente con más de diez videos de cámaras de seguridad, seguimientos en terreno y la reconstrucción de al menos cinco robos en distintos puntos de Pereira. Con ese material, las autoridades ordenaron el internamiento en centro especializado de un adolescente de 17 años señalado de varios hurtos contra establecimientos comerciales.
Las grabaciones, permitieron identificar patrones repetidos en horarios, recorridos y forma de actuar, elementos determinantes para sustentar la orden de aprehensión y la posterior medida privativa.
El joven quedó identificado con las iniciales Y.E.J., también conocido con los alias de “El Mono” o “Brayan”. Según la investigación, estaría presuntamente vinculado a robos cometidos en tiendas Oxxo, estaciones de servicio y otros establecimientos ubicados en diferentes sectores de la ciudad.
La orden de aprehensión se ejecutó el pasado 9 de abril en la comuna Villasantana, donde unidades policiales realizaban vigilancia sobre sus desplazamientos y posibles actividades ilícitas.
Videos, rutas y mismo modus operandi
Uno de los elementos más relevantes dentro de la investigación judicial es la recopilación de más de diez videos de cámaras de seguridad, en los que, según las autoridades, aparece el mismo adolescente en los hechos investigados.
El análisis de ese material permitió establecer coincidencias en franjas horarias, rutas de llegada y salida, así como un presunto mismo modus operandi.
Fuentes judiciales indican que el joven, presuntamente, intimidaba a trabajadores para obligarlos a entregar dinero en efectivo y mercancía.
La Fiscalía sostiene que el expediente lo relaciona con varios hurtos, incluidos tres ocurridos el 13 y 23 de octubre, y el 2 de noviembre de 2025, en establecimientos ubicados en San Vicente y el barrio Guadalupe, comuna Cuba.
En uno de los casos, según el proceso, habría utilizado un arma cortopunzante para amenazar a los empleados y apoderarse del efectivo y varios productos.
Tras la aprehensión, una fiscal de la Unidad de Responsabilidad Penal para Adolescentes (URPA) de Risaralda le imputó el delito de hurto calificado y agravado, cargo que aceptó el menor.
