La razón, sería que miles de propietarios matriculan sus vehículos en otros departamentos y el recaudo disminuye.
Mientras las vías de Pereira, Dosquebradas, Santa Rosa de Cabal y otros municipios soportan diariamente una creciente circulación de automotores, una parte importante de los impuestos que deberían fortalecer las finanzas del departamento, al parecer, terminan en otras regiones del país. Según la diputada Jacqueline Fernández, cerca de 200.000 vehículos circulan en Risaralda con placas de otros departamentos, una situación que impacta directamente los ingresos destinados a programas sociales, infraestructura y atención de necesidades prioritarias.
La advertencia la hizo la diputada del Partido Mira durante un pronunciamiento sobre la importancia del impuesto vehicular para las finanzas del departamento. De acuerdo con la corporada, esta renta constituye una de las principales fuentes de recursos propios de la Gobernación de Risaralda, lo que permite destinar dinero a distintos programas y proyectos sin las restricciones que tienen otras fuentes de financiación.
Fernández explicó que, a diferencia de tributos como el impuesto al consumo de licores, cuyos recursos tienen una destinación específica, el impuesto vehicular puede utilizarse para fortalecer diferentes áreas de inversión social. Entre ellas mencionó programas para mujeres, niñez, infraestructura y desarrollo de los municipios.
Sin embargo, aseguró que cada vez más propietarios optan por matricular sus vehículos en otras regiones del país, especialmente en ciudades o departamentos donde encuentran beneficios tributarios o facilidades comerciales. Según indicó, esta práctica termina afectando directamente las finanzas de Risaralda, pese a que los vehículos circulan de manera permanente por las carreteras y centros urbanos del departamento.
Dos cientos mil vehículos
La cifra que más preocupa tiene que ver con el número de automotores que actualmente ruedan en Risaralda con matrículas de otras regiones. Según sus estimaciones, durante 2024 circularon alrededor de 200.000 vehículos con placas foráneas, lo que representa una pérdida significativa en materia de recaudo.
De acuerdo con los cálculos, esta situación estaría generando una disminución cercana a los 120.000 millones de pesos anuales en ingresos para el departamento. La diputada incluso comparó esa cifra con los recursos que recibe el departamento para el sector educativo.
Además, señaló que mientras Risaralda enfrenta problemas de movilidad, congestión vehicular y desgaste de la infraestructura vial, una parte importante de los impuestos asociados a esos vehículos termina fortaleciendo las finanzas de otros departamentos como Bogotá, Manizales o Norte de Santander.
También relacionó la situación con las dificultades presupuestales que enfrenta la administración departamental para atender emergencias y ejecutar proyectos de infraestructura. Como ejemplo mencionó las afectaciones registradas en la vía entre Balboa y Cachipay, donde, se tuvo que acudir a otras fuentes de financiación para responder a las necesidades de la comunidad.
La diputada hizo un llamado a los propietarios de vehículos para que matriculen sus automotores en Risaralda y contribuyan al fortalecimiento de las finanzas locales. Asimismo, pidió promover cambios normativos que permitan agilizar el traslado de matrículas entre departamentos, un trámite que actualmente considera complejo y demorado para muchos ciudadanos.
