La obra avanza cerca del 60 % y supera fase civil. Autoridades insisten en cumplimiento del cronograma y niegan sobrecostos.
La administración municipal salió a responder a las dudas: no habrá demoliciones, dicen que el avance es mayoritariamente tecnológico y el contratista, por ahora, cumple. Ese fue el resumen del alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, quien junto a su equipo técnico defendió el estado actual de la modernización del estadio Hernán Ramírez Villegas.
El mandatario explicó que el contrato inició el 6 de noviembre con un plazo de siete meses, lo que proyectaba inicialmente la entrega para el 7 de mayo. Sin embargo, la inclusión de nuevas intervenciones modificó ese cronograma.
Entre las novedades habló de la instalación de nueva silletería y el mantenimiento de la cubierta, lo que implicó una prórroga de dos meses. Con ese ajuste, la administración fijó julio como nueva fecha de entrega del escenario.
Salazar insistió en que, pese a los cambios, el contratista ha cumplido hasta ahora con lo pactado y no se han activado alertas por parte de la interventoría ni de los entes de control.
Sin demoliciones, pero con avances
El alcalde fue enfático en que la percepción de retraso se debe a una interpretación equivocada del tipo de obra. Señaló que no se trata de una reconstrucción estructural, sino de una modernización con alto componente tecnológico.
Según explicó, cerca del 60 % del proyecto corresponde a tecnología, como iluminación, pantallas, sonido y sistemas especializados, lo que reduce la visibilidad de avances en obra civil.
También indicó que gran parte de las adecuaciones físicas ya se ejecutaron y que actualmente el proceso está concentrado en instalación de componentes y ajustes técnicos.
Adiciones sin sobrecostos
Uno de los puntos más cuestionados fue el financiero. Frente a esto, el alcalde aclaró que no existen sobrecostos, sino adiciones derivadas de decisiones posteriores al contrato inicial.
Detalló que la nueva silletería representa una inversión cercana a los 3.500 millones de pesos, a lo que se suma el mantenimiento del techo. Insistió en que estos recursos corresponden a obras no contempladas inicialmente.
Reiteró que cualquier adición está soportada en estudios de mercado y procesos técnicos, y que no responde a decisiones improvisadas.
Cancha, drenaje y certificaciones internacionales
Desde el componente técnico, se informó que ya iniciaron trabajos en el sistema de drenaje de la cancha, el cual será reemplazado por uno de mayor capacidad para responder a las lluvias de la ciudad.
El césped será híbrido e importado, con acompañamiento de expertos internacionales durante un año para garantizar su mantenimiento adecuado.
En cuanto a la pista atlética, se indicó que deberá cumplir con certificaciones internacionales. El contratista está obligado a entregar el escenario avalado por organismos como World Athletics y con iluminación certificada.
Polémicas y mensaje a la ciudadanía
Durante la rueda de prensa, Salazar también respondió a cuestionamientos sobre el manejo del proyecto y versiones de posibles irregularidades. Negó vínculos indebidos entre funcionarios y contratistas.
Aseguró que existe seguimiento permanente con comités de obra y acompañamiento de la Contraloría Municipal y la Contraloría General de la República.
Po eso, envió un mensaje: “el estadio estará habilitado para el segundo semestre“. Incluso, afirmó que, en caso de contingencias, la cancha estará lista para que el Deportivo Pereira juegue en casa.
