En 48 horas, la policía incautó cuatro revólveres, una escopeta y dos pistolas. Fue un operativo del Bloque de Búsqueda.
La intervención de la Policía Metropolitana en el barrio Travesuras, sector conocido como La Churria, significó un duro golpe a una presunta red de sicarios encargados de custodiar y controlar zonas de expendio en Pereira. En menos de dos días capturaron a cinco hombres armados. Al parecer, hacen parte de la violenta disputa por territorio de la ciudad.
Los procedimientos se desarrollaron entre el 19 y el 21 de febrero en la carrera 16 Bis con calles 16 y 18, bajo coordinación del Bloque de Búsqueda. La concentración de capturas en un mismo punto llamó la atención de los investigadores, que ahora tratan de establecer si todos los capturados pertenecen a una misma estructura organizada.
El primero en caer fue Jhon James Teneche Acosta, de 30 años y natural de Palestina (Caldas). Conocido como alias Jhon, lo interceptaron la madrugada del 19 de febrero con una escopeta Remington Wingmaster calibre 12 y ocho cartuchos sin percutir. Un reporte oficial, dice que residía en el mismo sector donde se encontraba al momento de la captura.
Al día siguiente, el 20 de febrero en la noche, atraparon a Antonio Alejandro Montoya Parra, de 24 años y nacido en Maracay, estado Aragua (Venezuela). Lo identificaron con el alias de ‘El Veneno’ o ‘Chamo’. Cargaba una pistola 9 milímetros con proveedor y munición, incluidos cartuchos modificados. Lo dejaron a disposición de la Fiscalía por porte ilegal de armas.
Horas antes, ese mismo viernes, cayó detenido Hernán García Sabogal, un joven de 22 años, al que sorprendieron con una pistola Cordova Estándar calibre 9 milímetros, sin serie visible. El arma está avaluada en nueve millones de pesos.
Presunto coordinador
La ofensiva se intensificó la noche del sábado 21 de febrero. A las 9:20 p.m., en zona boscosa cercana a la calle 16B #18-80, cuando capturaron a Jorge Wilmer Castañeda Guarín, de 41 años, y conocido como alias Guaro. En su poder tenía un revólver marca Llama con dos cartuchos y tres vainillas percutidas.
Castañeda dijo que era infante de marina profesional, dato que las autoridades intentan verificar. Su residencia figura en el barrio Camilo Torres de Dosquebradas.
Minutos después, en el mismo sector, atraparon a Juan Carlos Muñoz Muñoz, de 33 años, alias Colas. Portaba un revólver Smith & Wesson calibre 38, avaluado en cinco millones de pesos.
En total, las autoridades incautaron cinco armas de fuego y más de veinte cartuchos de distintos calibres. Todos los capturados quedaron a disposición de la Fiscalía por el delito de fabricación, tráfico y porte de armas.
Fuentes judiciales aseguran que la investigación ahora le apunta a determinar si estos hombres actuaban bajo órdenes de una estructura mayor dedicada al microtráfico y al homicidio selectivo en Pereira.
