Autoridades incautaron 455 kilos de marihuana y 144 gramos de cocaína en operativos realizados en el peaje Cerritos II.
Tres procedimientos independientes realizados en el mismo corredor vial dejaron como resultado, la incautación de más de media tonelada de estupefacientes intentaban ingresar a la ciudad de Pereira.
Por este delito, la Fiscalía General de la Nación judicializó a dos hombres y una mujer. A los tres lo señalan por transportar 455,7 kilos de marihuana y 144 gramos de cocaína mientras se movilizaban por vías de la ciudad.
Los casos ocurrieron entre el 14 y el 15 de febrero en el kilómetro 86 de la vía Andalucía, en el sector conocido como peaje de Cerritos II.
Según el ente acusador, a las tres personas las imputaron por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y cobijadas con medida de aseguramiento en centro carcelario.
El primer caso se registró el 15 de febrero. Cristian Andrés Zapata Chará conducía una camioneta con placas que, al parecer, eran falsas. Durante la inspección del vehículo, los agentes hallaron 395 kilos de marihuana ocultos en el interior.
La Fiscalía también le imputó los delitos de receptación y falsedad marcaria, ambas conductas agravadas, por las irregularidades detectadas en el automotor.
Un día antes, el 14 de febrero, atraparon a Diana Carolina Torres Muñoz, quien viajaba en un bus de servicio intermunicipal que cubría la ruta Cali–Medellín. En su equipaje, según la investigación, encontraron 34,5 kilos de marihuana y 144,3 gramos de cocaína.
Un mismo corredor estratégico
Ese mismo 14 de febrero cayo Silvio Escue Vizconda, quien se movilizaba en un microbús de servicio público con ruta Popayán – Pereira. En las maletas, le encontraron 26,2 kilos de marihuana, distribuidos en paquetes prensados.
La Fiscalía indicó que los tres procedimientos hacen parte de una estrategia para impactar las cadenas logísticas del narcotráfico, enfocándose no solo en estructuras criminales de alto nivel, sino también en eslabones encargados del transporte terrestre.
Durante las audiencias preliminares, ninguno de los procesados aceptó los cargos imputados. Sin embargo, los jueces de control de garantías consideraron que existían elementos materiales probatorios suficientes para imponer la medida de aseguramiento intramural.
