Primeros indicios ubican a la estructura Dagoberto Ramos como responsables de la retención en el Cauca.
La Fiscalía General de la Nación concluyó, a partir de las primeras actividades de policía judicial, que la estructura Dagoberto Ramos de las disidencias de las Farc estaría detrás del secuestro de la senadora Aida Quilcué y su esquema de seguridad en el oriente del Cauca.
El ente acusador precisó que la hipótesis se sustenta en indicios iniciales recopilados en terreno, sin que ello cierre otras líneas de investigación, las cuales continúan activas por la complejidad del caso.
Como parte del proceso, la congresista interpuso una denuncia penal formal, que permitió a la Fiscalía abrir indagación y desplegar actos urgentes a cargo de un fiscal del GAULA de la Dirección Especializada contra el Crimen Organizado.
Durante esas diligencias, Quilcué y sus escoltas fueron escuchados en entrevista, pieza clave para reconstruir la cronología de la interceptación ocurrida en la vía que comunica a Inzá con Popayán.
Interceptación armada
Según la investigación, un grupo armado interceptó el vehículo oficial, obligó a los ocupantes a bajarse y los trasladó a un lugar donde permanecieron retenidos por varias horas.
Aunque los captores no se identificaron, la Fiscalía considera que los elementos observados coinciden con la estructura Dagoberto Ramos, organización con presencia histórica en ese corredor vial del Cauca.
En paralelo, la rápida reacción de la Guardia Indígena y la fuerza pública contribuyó a la liberación y a la activación de los protocolos de protección, según el balance preliminar del caso.
Finalmente, la Fiscalía reiteró que el proceso se encuentra en fase de verificación probatoria, con recolección de testimonios, análisis de inteligencia y coordinación interinstitucional.
