Embargos por 2,2 billones frenan pagos y obligan a restringir servicios a cientos de afiliados.
La acumulación de cuentas impagas de la Nueva EPS con la red de salud pública de Risaralda provocó restricciones en la atención médica y encendió alertas institucionales sobre el riesgo para los usuarios.
Este lunes 19 de enero se realizó una mesa de trabajo en el Hospital San Jorge de Pereira, convocada por la Personería Municipal, para analizar la deuda que la Nueva EPS mantiene con los hospitales públicos del departamento y el impacto directo sobre la prestación de servicios.
La reunión contó con la presencia de la Personería Municipal de Pereira, delegados de la Nueva EPS, los hospitales San Jorge, Santa Mónica y La Virginia, así como de la Asociación de Instituciones de Salud de Risaralda (Aisalud).
El encuentro se dio luego de que varias instituciones de la red pública restringieran la atención a los afiliados de la Nueva EPS, debido a la falta de pagos oportunos. La situación afectó a cientos de usuarios y generó preocupación por la sostenibilidad financiera de los hospitales y la continuidad de los servicios.
Compromisos y hoja de ruta financiera
El personero de Pereira, Leonardo Fabio Reales Chacón, señaló que se dio un paso con los compromisos asumidos por los representantes del nivel local de la Nueva EPS. Según lo expuesto en la mesa, el próximo jueves se presentará en Bogotá un cuadro consolidado del endeudamiento con las instituciones prestadoras de servicios de salud del departamento.
La Nueva EPS anunció que llevará una bolsa de recursos para distribuir entre los hospitales, con el objetivo de aliviar la cartera y permitir la continuidad de la atención a los usuarios.
El compromiso incluye una asignación equitativa de los recursos disponibles, mientras se definen soluciones estructurales a la deuda acumulada.
Reales Chacón indicó que la Personería hará seguimiento a este proceso, con el fin de garantizar que los compromisos se cumplan y que los usuarios no sigan enfrentando barreras para acceder a servicios médicos básicos y especializados.
Embargos millonarios y riesgo para los usuarios
Durante la reunión, el gerente de la Nueva EPS explicó que 2,2 billones de pesos del presupuesto de la entidad permanecen comprometidos en embargos, lo que limita de manera severa la capacidad de pago a la red hospitalaria.
Esta situación, según se expuso, impide ampliar la cobertura de las obligaciones financieras que hoy exigen los hospitales públicos.
Las directivas hospitalarias advirtieron que la falta de liquidez pone en riesgo la operación diaria, el pago a proveedores y la contratación del personal asistencial. Aunque la mesa permitió avances en la comunicación entre las partes, los gerentes insistieron en la urgencia de pagos efectivos y sostenidos, más allá de anuncios temporales.
La Personería de Pereira concluyó que el proceso requiere confianza institucional y seguimiento permanente, pero dejó claro que la prioridad debe ser la protección del derecho fundamental a la salud.
Mientras no se resuelva de fondo la deuda, la red pública seguirá operando bajo presión financiera y los usuarios continuarán expuestos a restricciones en la atención.
