¿Petro llamó nazi al presidente de Chile? El país sureño se pronunció

In Mundo, Política
diciembre 15, 2025

Gobierno chileno presentó nota de protesta formal y advirtió afectación directa a relaciones bilaterales y respeto democrático.

El presidente Gustavo Petro generó un choque diplomático con Chile tras publicar mensajes en la red social X contra el mandatario electo de ese país. Las declaraciones escalaron rápidamente a un conflicto entre gobiernos, con reclamos formales por parte de Santiago y cuestionamientos sobre los límites del pronunciamiento político entre Estados.

El mandatario colombiano reaccionó a la victoria presidencial de José Antonio Kast con mensajes en los que aseguró que “el fascismo avanza” y afirmó que “jamás” le daría la mano “a un nazi y a un hijo de nazi”, en una comparación directa con Augusto Pinochet y Adolf Hitler.

Las expresiones, según el gobierno austral, marcan una descalificación personal y política sin precedentes recientes en la relación bilateral.

Protesta diplomática y respuesta oficial

La reacción del Gobierno chileno fue inmediata. La Cancillería de Chile entregó una nota formal de protesta al embajador de Colombia en Santiago, en la que rechazó de manera categórica los señalamientos del presidente Petro.

El canciller Alberto van Klaveren calificó los mensajes como “inaceptables” y los describió como una intromisión en una decisión soberana adoptada por el electorado chileno.

Desde Santiago se señaló que las declaraciones desconocen la legitimidad del proceso democrático mediante el cual se elegió al nuevo presidente y afectan directamente el clima de respeto entre ambos Estados.

El Gobierno chileno advirtió que este tipo de pronunciamientos dañan las relaciones diplomáticas y políticas, construidas históricamente sobre el principio de no intervención.

En el trasfondo del cruce está la preocupación chilena por el impacto institucional del mensaje, más allá del contenido ideológico.

Para las autoridades de ese país, los señalamientos del jefe de Estado colombiano no sólo atacan a una figura política, sino que cuestionan la validez de un proceso electoral reconocido por la comunidad internacional.

Hasta el momento, Colombia no ha emitido un pronunciamiento oficial adicional para rectificar las declaraciones del presidente. El episodio marca una tensión diplomática abierta, con consecuencias aún por dimensionar en la agenda bilateral y regional.