Qué escondía detrás de su falsa identidad, el venezolano asesinado en Samaria

In Eje Cafetero, Judicial
noviembre 28, 2025

El crimen ocurrió el domingo 16 de noviembre después de las 10:30 de la noche dentro de un restaurante en Samaria.

Branyer José Hernández Chirinos era su nombre real. Tenía 32 años y era natural de Coro, estado Falcón (Venezuela). Acumulaba antecedentes por homicidio, ocultamiento de arma de fuego y aprovechamiento de objetos provenientes del delito. Detrás de su nueva identidad se escondía un prontuario que hoy es clave para entender por qué lo ejecutaron a tiros delante de su familia.

Lo que pasó con el venezolano llamó la atención por varios aspectos. Uno de los más relevantes es que entre criminales hay código que se respeta: “nunca asesinan a alguien si está compartiendo con la esposa, hermanos”.

El asesinato de quien en Colombia se hacía llamar Bladimir Escorcia Borrero ocurrió la noche del domingo 16 de noviembre, hacia las 10:30 p. m., dentro del restaurante El Budare de Gaby, ubicado en el corredor entre Samaria y Villa del Prado.

Allí, dos sicarios en moto ingresaron, caminaron sin prisa hacia la mesa del venezolano y le dispararon cuatro veces en la cabeza antes de huir. “La ejecución fue rápida, fría. Con mucha precisión”, explicó un informante.

Investigadores judiciales confirmaron que Escorcia había logrado tramitar una cédula colombiana, que le permitió moverse sin restricciones y presentarse como comerciante. Sin embargo, su verdadero nombre: Branyer, figuraba en varios expedientes criminales en Venezuela.

Los antecedentes del venezolano

Según registros a los que tuvo acceso Noticias 360 Digital, el hombre estuvo vinculado al asesinato de Carlos Alexander López Lugo, ocurrido el 10 de octubre de 2012 en el sector Curazaito, en Coro, estado Falcón (Venezuela).

Aunque inicialmente quedó detenido por homicidio intencional, un expediente posterior señala que fue procesado por ocultamiento de una pistola Glock 9 mm, solicitada por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) Yaracuy en un caso de secuestro.

Presuntamente, también estuvo involucrado en el aprovechamiento de objetos provenientes del delito. Actualmente, vivía en el conjunto privado Tacuará, en Dosquebradas. Se movía con cautela y aunque le gustaba la ropa y prendas de marca, no figuraba en facturas cuando compraba algún elemento.

Un eslabón clave en la disputa por el ‘tusi’

Fuentes consultadas por Noticias 360 Digital confirmaron que el hoy occiso era señalado como operador logístico de una red de estupefacientes que mueve tusi en el área metropolitana. Su rol, según un investigador, era “un eslabón clave”, encargado de coordinar el movimiento de cargamentos y contactos para abastecer discotecas y puntos de distribución.

Sólo días antes del crimen, la policía había realizado un allanamiento que permitió identificar a varios presuntos integrantes de la estructura. Para los investigadores, ese operativo pudo haber acelerado la decisión de eliminar a Branyer.

La hipótesis más fuerte apunta a una millonaria deuda que el venezolano habría adquirido con miembros de la organización Cordillera, la red criminal que domina el negocio de la venta de estupefacientes.

Branyer llegó esa noche en una Toyota Fortuner, que quedó estacionada frente al restaurante después del ataque. Estaba acompañado de familiares que aseguraron a las autoridades que él se dedicaba al comercio y a la música, una versión que no cuadra en la investigación judicial.