La Policía Metropolitana desmanteló un centro de procesamiento de 2CB en Dosquebradas, liderado por alias Brandon.
La operación se desarrolló en pleno barrio Bombay 3, donde agentes del Bloque de Búsqueda llegaron hasta una vivienda que, según los investigadores, funcionaba como un laboratorio silencioso de drogas sintéticas y punto clave de distribución para sectores de Dosquebradas.
La redadacomenzó a las nueve de la noche, cuando los uniformados ingresaron a la residencia señalada tras semanas de seguimiento. En apariencia, el lugar no ofrecía nada fuera de lo común.
Sin embargo, al cruzar la puerta, los investigadores encontraron un espacio reducido lleno de envases, mezclas, instrumentos y celulares, lo que confirmaba la existencia de un centro activo de procesamiento y dosificación de sustancias sintéticas.
La policía aseguró que el sitio lo utilizaban para preparar 2CB, MD, ketamina y LSD, todo bajo un esquema discreto que buscaba no generar sospechas entre los vecinos. Según las fuentes, este punto alimentaba el mercado de drogas sintéticas en varios barrios de Dosquebradas.
El hombre clave en la estructura
A los capturados los identificaeron como Brandon Andrés Henao Henao, conocido como alias Brandon; Luis Gerardo García Capera y Andrés Zapata Valencia.
Para los investigadores, Brandon era la pieza central de la operación, encargado de coordinar el ingreso de sustancias base, dirigir el procesamiento y asegurar la distribución hacia los expendedores locales.
Los uniformados afirmaron que el lugar operaba de forma continua y que los detenidos estaban allí no como visitantes, sino cumpliendo labores específicas dentro del funcionamiento del laboratorio.
Las sustancias y el material
Dentro de la vivienda hallaron frascos de ketamina, tabletas de éxtasis, envolturas con LSD, una bolsa con MD, una gramera digital cubierta de residuos y seis celulares que serán analizados para rastrear la red completa.
Por la variedad de químicos y utensilios, según los expertos, este no era un simple depósito de estupefacientes, sino un punto donde se mezclaba, ajustaba y empacaba la droga antes de salir al consumo callejero.
La Policía confirmó que estos insumos, por su cantidad y presentación, demuestran que la estructura tenía capacidad de producir varias dosis listas para su comercialización por día.
Lo que permitió abrir la puerta
La operación se originó gracias a información entregada por una fuente humana que alertó sobre movimientos sospechosos en la vivienda. Con esa pista, los miembros del Bloque de Búsqueda iniciaron vigilancia, recopilaron evidencia y solicitaron la orden judicial.
Los investigadores explicaron que el comportamiento de quienes entraban y salían del inmueble coincidía con patrones de microtráfico ya conocidos.
El allanamiento permitió detener un flujo constante de sustancias sintéticas que, según las autoridades, ganaba espacio entre consumidores jóvenes y recreativos en Dosquebradas.
Aunque la redada dejó tres capturas y el decomiso de una variedad de drogas, autoridades aseguran que aún falta identificar a otros participantes en la cadena. Los celulares incautados podrían revelar contactos, rutas y zonas de entrega, lo que abriría nuevas líneas de investigación.
A los detenidos los presentarán ante un juez por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, y no se descarta que se agreguen agravantes relacionados con distribución en zonas residenciales o uso de menores dentro de la estructura criminal.
